Trabajadores del Hospital de Alcorcón denuncian que se incumplió el protocolo por ébola

Puerta precintada por seguridad en el Hospital de Alcorcón tras el ingreso de una paciente con ébola.
Puerta precintada por seguridad en el Hospital de Alcorcón tras el ingreso de una paciente con ébola.
Trabajadores del Hospital de Alcorcón

Trabajadores de Urgencias del Hospital de Alcorcón denuncian que el protocolo de atención establecido para un caso de ébola no se cumplió en su integridad en el caso de la mujer infectada que ingresó en el centro el pasado domingo y que fue trasladada el lunes al Carlos III, en Madrid capital.

Teresa, auxiliar de enfermería de 44 años que participó en dos ocasiones en la atención a los religiosos fallecidos Miguel Pajares y Manuel García Viejo, llegó a las Urgencias del Hospital Universitario Fundación de Alcorcón cerca de las 1.00 horas del pasado lunes.

Ella misma advirtió al médico y a los dos técnicos de la ambulancia que la trasladaron que sospechaba que padecía la enfermedad, por lo que portaba una mascarilla. Los sanitarios aplicaron una profilaxis básica, pero carecían de equipos aislantes de protección individual (guantes dobles, traje cerrado con buzo y máscara protectora), según testigos presenciales. Tampoco los llevaba el personal que la atendió en el hospital en primer término.

Una vez en el centro, Teresa pasó por las zonas comunes de Urgencias y permaneció en un box (una zona individual delimitada por biombos) durante varias horas, separada del resto, pero no en aislamiento. Cuando el primer análisis dio positivo por ébola, fue ingresada en una sala contigua a la zona de procesado de desechos que se utiliza, de acuerdo al personal, para los pacientes de psiquiatría o aquellos que llegan con custodia policial (detenidos, presos de la cárcel de Navalcarnero), como adelantó 20minutos.

La habitación no es estanca ni se corresponde con una sala de presión negativa, donde un sistema de aire impide que las partículas salgan al exterior. El director general de Atención Primaria, Antonio Alemany, detalló el lunes que esta medida no es necesaria, dado que el ébola no se transmite por vía aérea, sino por contacto directo con los fluidos del enfermo.

Con ser suficiente, sin embargo, la habitación tampoco cumplía los estándares que se aplican en el Hospital Carlos III, al no contar con la antesala necesaria para que los sanitarios se pusiesen y se quitasen los equipos de protección individual, que sí se utilizaron una vez que se confirmó que se trataba de un caso de ébola.

El proceso de desinfección de los espacios ocupados por la paciente no ha concluido, toda vez que la plantilla del servicio de limpieza se ha negado a participar debido a que carecen de la formación necesaria.

Monitorización de los contactos

Rafael Pérez-Santamarina, director gerente del Hospital La Paz —del que depende el Carlos III tras el proceso de fusión de ambos centros— confirmó este martes en rueda de prensa que la Comunidad de Madrid mantiene bajo vigilancia a 22 personas —la mayoría, del ámbito sanitario— que tuvieron contacto con la auxiliar de enfermería "sin protección".

"En el Hospital de Alcorcón fue atendida por una serie de gente y en ese momento no se sabía que tenía ébola. Se ha determinado quiénes son y se les hará un seguimiento [...] Tuvieron contacto no protegido, sin el traje adecuado", añadió Pérez-Santamarina.

El responsable de La Paz añadió que Teresa, que se encontraba de vacaciones desde el día 26 de septiembre, no salió de Madrid, por lo que no será necesario ampliar la vigilancia sanitaria. También adelantó que la Comunidad, el Hospital Carlos III y el Ministerio de Sanidad están "revisando el procedimiento" para tratar de averiguar cómo pudo contagiarse.

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