Tarragona
Cientos de manifestantes portan una gran "senyera" esta tarde en Tarragona, donde se han concentrado bajo el lema "Recuperem el seny, recuperem la senyera" en contra de la consulta del 9 de noviembre y a favor de la "reconciliación", convocados por la plataforma Societat Civil Catalana. Toni Garriga / EFE

Y tras la Diada... todo sigue igual. O casi. Hasta 1.800.000 catalanes participaron este jueves en la 'V' independentista. Son datos dados por el Ayuntamiento de Barcelona liderado por CiU, mientras que el Ministerio de Interior rebajaba la cifra a 520.000 personas. Por otra parte, los unionistas celebraron otra concentración en Tarragona con menor incidencia. Un día después, las posturas de unos y otros siguen inamovibles y han reiterado sus argumentos mientras los plazos se estrechan. El 9 de noviembre, día señalado para la consulta soberanista de Artur Mas, cada vez está más cerca.

Nuestra postura no deriva de un capricho, sino de la Constitución El Gobierno de Mariano Rajoy ha asegurado este viernes que no va a variar su posición ante la demanda de una consulta soberanista en Cataluña tras la movilización del jueves porque, aunque "respeta ese tipo de manifestaciones", considera que la Constitución que las ampara impide las pretensiones independentistas catalanas. "Nuestra postura no deriva de un capricho, sino de la Constitución", ha comentado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

En consecuencia, ha pedido al Parlament de Cataluña una reflexión para que no apruebe la ley de consultas y ha asegurado que, si sigue adelante, el Gobierno impedirá su entrada en vigor con un recurso al Tribunal Constitucional que conllevará su inmediata suspensión con carácter retroactivo.

Si Saénz de Santamaría ha confiado en que Mas siga cumpliendo su palabra de no llevar a cabo una consulta ilegal, el presidente de la Generalitat se ha reafirmado en su compromiso de convocarla con todas las "garantías democráticas" para que el resultado se "entienda en todas partes". "Votaremos seguro. Otra cosa es en qué condiciones. No todo depende estrictamente de nosotros", ha afirmado Mas antes de advertir: "Si no hacemos bien la consulta, será como un bumerán que caerá sobre nosotros". Para Mas, la movilización durante la Diada debería provocar en el Gobierno de Rajoy algún tipo de reacción.

Votaremos seguro. Otra cosa es en qué condiciones Sobre la postura de Mas, la asociación de jueces Francisco de Vitoria (FV) ha expresado este viernes que cree que el presidente de la Generalitat de Cataluña podría cometer delitos de prevaricación, desobediencia e incluso sedición si decide celebrar la consulta del 9 de noviembre y advierte de que estos ilícitos llevan aparejadas penas de inhabilitación y de hasta 15 años de cárcel.

El portavoz de la asociación, Marcelino Sexmero, ha explicado en declaraciones a Europa Press que los Mossos de Esquadra están a las órdenes de la Generalitat, salvo que el Gobierno central quisiera asumir su control. En ese caso, si algún agente se desvía de sus designnios podría incurrir en responsabilidad penal. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ya ha afirmado que el Gobierno no contempla esta vía ya que está convencido de que Artur más no hara nada ilegal. En caso de realizar el referendum soberanista, el portavoz de la Francisco de Vitoria explica que podrían personarse tanto la Fiscalía, como la Abogacía del Estado como acusaciones populares.

El PSOE no quiere una "crisis de Estado"

Ante las posiciones inamovibles del Ejecutivo central y el de la Generalitat, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha apelado a la voluntad y al liderazgo de Rajoy y de Mas para que tiendan puentes y busquen una solución política al problema porque se puede convertir en una "crisis de Estado". Y la solución, a su juicio, puede venir de la propuesta socialista de una reforma de la Constitución.

En representación del PSC, su portavoz, Esther Niubó, ha pedido a Rajoy, que abandone "el inmovilismo en el que está instalado" y "abra un amplio espacio de diálogo con Cataluña y sus instituciones. Si ERC, por boca de su portavoz adjunto, Oriol Amorós, ha pedido al resto de partidos favorables a la consulta "ser fuertes" para que se convierta en realidad, la líder de ICV, Dolors Camats, les ha reclamado que la unidad "no falle" ante una sociedad que ha estado "a la altura".

La consulta se tiene que hacer Frente a ellos, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, y el líder de Ciutadans, Albert Rivera, han cargado contra Mas por su papel en el proceso soberanista y han advertido de la frustración que éste generará en Cataluña cuando el 9-N no se celebre la consulta.

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultura, entidades organizadoras de la multitudinaria Vía Catalana de la Diada, han asegurado que sólo negociarán la secesión y no los términos de la eventual consulta soberanista, como la fecha y la pregunta, porque creen que se "tiene que hacer ya".

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