Madeleine McCann
Imagen de archivo de Madeleine McCann. ARCHIVO

Las autoridades portuguesas interrogarán esta semana a ocho sospechosos de la desaparición de Madeleine McCann, la niña que desapareció en mayo de 2007 en el Algarve (Portugal), según ha informado la cadena de televisión británica BBC.

En base a estas informaciones, la Policía británica estará presente en el interrogatorio, si bien únicamente los agentes portugueses podrán hacer preguntas a los sospechosos. Todos ellos son de nacionalidad portuguesa, aunque algunos nacieron en Rusia.

La pequeña tenía casi cuatro años cuando desapareció el 3 de mayo de 2007Por el momento no está claro cuántos sospechosos serán interrogados, pese a que hace varias semanas se apuntó a la posibilidad de que fueran ocho. Los interrogatorios tendrán lugar una vez que la Policía ha finalizado su última búsqueda en Praia da Luz.

El mes pasado, agentes británicos y portugueses registraron varios lugares de Playa de la Luz con la ayuda de perros y aparatos especiales, pero al parecer no hallaron pruebas relacionadas con la desaparición de la pequeña, señala la BBC.

El año pasado, el programa Crimewatch de la BBC, que ayuda a resolver delitos, dedicó una edición al caso Madeleine, y aportó fotografías electrónicas de un posible sospechoso, visto por el lugar la noche que desapareció la menor.

Nacida en Rothley (Leicester, Reino Unido), Madeleine tenía casi cuatro años cuando desapareció, el 3 de mayo de 2007, del apartamento que sus padres habían alquilado en un complejo turístico de Praia da Luz.

Su desaparición causó un revuelo mediático y una intensa campaña de búsqueda y de indagaciones policiales, aunque meses después comenzaron las divergencias entre las Policías de Reino Unido y Portugal por el modo en que se gestionaban las pesquisas. La investigación realizada por las autoridades portuguesas fue abandonada en 2008, pero Scotland Yard inició una revisión del caso en mayo de 2011.

La decisión de Scotland Yard de iniciar su propia pesquisa oficial, al margen de la policía portuguesa, se produjo después de que el primer ministro británico, David Cameron, aceptase en 2012 una petición de los McCann para revisar el caso