El 'viacrucis' de Diana, una viuda que no lo es, saca a la luz las lagunas de las parejas de hecho

  • Un 'post' sobre las dificultades de una mujer y sus dos hijos para conseguir la pensión de viudedad y la herencia de su pareja se vuelve viral.
  • El caso de Diana revela la falta de información general sobre la diferencia de derechos que atesoran los matrimonios y las uniones de hecho.
  • Gonzalo Pueyo, presidente de los abogados de familia: "Recomiendo casarse".
Diana Moya espera que la Seguridad Social le conceda finalmente la pensión de viudedad de su pareja de hecho, José (con él en la foto de atrás).
Diana Moya espera que la Seguridad Social le conceda finalmente la pensión de viudedad de su pareja de hecho, José (con él en la foto de atrás).
JORGE PARÍS

Diana Moya tiene 39 años, es enfermera y tiene dos hijos, Lucas (12) y Sara (2). Es viuda sin serlo y familia numerosa sin serlo, porque en lugar de contraer matrimonio con José, que falleció hace dos meses, se hicieron pareja de hecho. Diana hizo pública su conflictiva situación en su blog sobre crianza natural —en un post titulado 'El engaño de las parejas de hecho'—, que solo el primer día, el 30 de mayo, tuvo más de 20.000 visitas y no ha parado de difundirse desde entonces por correo electrónico entre parejas que se plantean si formalizan, y cómo, relaciones duraderas, algunas con hijos.

El relato que hace esta madrileña sobre la denegación de la pensión de viudedad y sus problemas con la herencia arroja luz sobre las diferencias, no suficientemente conocidas, entre los derechos que atesoran las parejas de hecho y los matrimonios en España.

En su post, Diana cuenta que varios años después de empezar a convivir con José decidieron formalizar su unión. Como ella estaba divorciada, y la experiencia de casada no le había ido muy bien, optaron por hacerse pareja de hecho. Varios amigos habían elegido la misma fórmula, por entender que era similar a un matrimonio civil con la sola excepción de que ellos no podrían hacer la declaración del IRPF conjunta. Firmaron sin saber que hay importantes diferencias en aspectos fiscales, hereditarios y de gestión del patrimonio común respecto al matrimonio. Hasta que hace dos meses, José murió.

Acreditar cinco años de convivencia

"No te planteas que te pueda pasar algo así, a los cuarenta años", dice Diana al teléfono todavía sin creerse el eco que ha tenido su post, que después de difundirse por el agregador 'Menéame' suma decenas de miles de visitas y cientos de comentarios. Algunos son dolorosos reproches hacia la autora por no haberse informado correctamente de las diferencias entre el matrimonio y la unión de hecho. Llorosa, Diana reconoce que precisamente porque llegó tarde a esa información quiso escribir sobre su experiencia.

Con una hija en común con José, a Diana la Seguridad Social solo le acredita una convivencia en pareja de 4 años y 10 meses. Las parejas de hecho deben llevar cinco años de empadronamiento común para poder tener derecho a  cobrar pensión de viudedad. Aunque Diana y José llevaban más de cinco años viviendo juntos en un municipio del extrarradio de Madrid, por un tiempo José estuvo empadronado en la capital ante la posibilidad de optar a una vivienda de protección oficial. La máquina burocrática de la Seguridad Social no escuchó las declaraciones juradas de los vecinos, que atestiguan una convivencia superior a cinco años, y hace un mes decretó que Diana no era viuda, sino soltera. De haberse casado por lo civil, esto no le hubiera pasado. A los matrimonios con descendencia solo se les exige llevar un día de casados para acceder a la pensión.

El presidente de la Asociación Española de Abogados de Familia, Gonzalo Pueyo, está acostumbrado a ver pasar por su despacho parejas jóvenes convencidas de que las uniones de hecho y los matrimonios civiles son iguales. "Cuando las parejas me preguntan que qué es mejor, siempre les recomiendo lo mismo: casaros. Pero no por ideología, sino porque las características del matrimonio están tan estudiadas, tan legisladas, que hay muy poquitas dudas en los efectos económicos, fiscales. A las parejas de hecho, salvo en Navarra y en el País Vasco, no se les garantizan los mismos derechos, no se les permite heredar, ni tributar de forma conjunta".

Otro malentendido, advierte este abogado, concierne a la separación. "La mayoría de las personas creen que es mejor hacerse pareja de hecho porque si terminan la convivencia será más fácil separarse. Y no es así. Si hay bienes comunes, hijos, etcétera, comienza una dinámica de pleitos, con los costes judiciales que ello conlleva".

Parejas duraderas, aún sin formalizar

Para Pueyo, el principal problema radica en que no existe un registro único de parejas de hecho a nivel estatal, como sí existe de matrimonios civiles, y que por tanto las uniones se rigen por la legislación regional. Según en qué Comunidad se esté inscrito, se consagran unos derechos u otros. "No es que sea mejor estar casado, pero al menos sabemos por dónde caminamos. En las uniones de hecho una audiencia provincial dice A, otra B, y aunque el Constitucional diga que no debe haber diferencias, se vive en la inseguridad jurídica".

Diana, sin José y sin la pensión de viudedad, debe seguir afrontando mes a mes la hipoteca, la luz, el gas, la alimentación, la guardería y el resto de gastos de un hogar. Solo ha conseguido que le garanticen 200 euros por orfandad de la pequeña Sara, de dos años. Tampoco puede solicitar el carné de familia numerosa. En la Comunidad de Madrid las viudas con dos hijos son consideradas familia numerosa, pero no las madres solteras con dos hijos. Y ella, según la Seguridad Social, sigue sin ser viuda. Diana no llega a fin de mes, ya lo ha comprobado. "Me ayudan mis padres y mis suegros", dice.

Ha recurrido a un abogado para defender en los Juzgados lo que considera suyo. Su letrado dice que los jueces suelen ser más receptivos que la Seguridad Social a las declaraciones juradas de los vecinos que dan fe de que su convivencia con José superó los cinco años. Aunque, para su sorpresa, el viernes pasado recibió una llamada de las oficinas centrales de la Seguridad Social. Le citaban a un nuevo encuentro para que aporte toda su información fiscal. Al parecer, están dispuestos a revisar su caso. Diana no sabe cuánto ha tenido que ver su post viral en esta segunda oportunidad.

"Siempre queda algún resquicio... ", dice esperanzado el letrado Pueyo, acostumbrado a atender a "parejas que ante un divorcio o la muerte de uno de los dos se preguntan ¿Por qué no nos habremos casado?".

El post de Diana sobre "el engaño de las parejas de hecho" ha calado en las redes sociales, donde se comparte entre grupos de amigos con parejas duraderas todavía sin formalizar. En un círculo más próximo a la protagonista, su propia hermana había planeado formalizarse como pareja de hecho, pero en vista de lo ocurrido ha cambiado de idea. Ha decidido que se casa.

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