Marca España
El Alto Comisionado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros. EFE

El alto comisionado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, ha considerado que la imagen del país probablemente se deteriorará en Panamá como consecuencia del conflicto abierto entre la Autoridad del Canal y el consorcio liderado por la constructora española Sacyr.Espinosa de los Monteros ha participado en unas jornadas sobre internacionalización de empresas, donde ha circunscrito a "ese mercado", en referencia a Panamá, las posibles consecuencias para la Marca España de las discrepancias entre las autoridades panameñas y Sacyr por el sobrecoste de las obras de ampliación del Canal de Panamá.

Me preocuparía si el problema fuera derivado de que nuestras empresas hubieran cometido un error

Espinosa de los Monteros ha confiado en que ambas partes reanuden las negociaciones, que fueron dadas por rotas por la Autoridad del Canal al no llegarse a un acuerdo respecto al sobrecoste de más de 1.600 millones de dólares del proyecto. "La única solución buena es que haya acuerdo", ha recalcado el alto comisionado, que confía en que se vuelva a negociar hasta que se consiga ese acuerdo.

"Me preocuparía muchísimo si el problema fuera derivado de un fallo técnico, de que nuestras empresas hubieran cometido un error que hubiera producido la interrupción de la obra", ha dicho Espinosa de los Monteros, quien ha aclarado que lo que se está produciendo es una discusión económica entre un cliente y un constructor.

Para Espinosa de los Monteros la imagen que se tiene fuera de España en general es sustancialmente mejor que la que tienen los propios españoles y por ello espera que el conflicto en Panamá no tenga efectos en empresas que operan en otros mercados. No obstante, ha reconocido que la visión sobre España se ha deteriorado en países como Argentina, Venezuela y Bolivia, donde "han intentado desviar sus propios problemas utilizando como blanco a las empresas españolas".

"La imagen de España la construimos todos"

Por otra parte, el alto comisionado ha destacado la importancia de que las compañías ofrezcan sus productos en otros mercados, al mismo tiempo que ha subrayado que hace cinco años había 50.000 empresas españolas exportadoras y en 2013 había más de 135.000. A su juicio, el creciente interés por la internacionalización se debe a la necesidad de obtener ingresos del exterior por el derrumbe del mercado interior y a la duración de la crisis económica, que hace que los empresarios se planteen exportar como algo estructural y no "esporádico".

Aún así, ha lamentado que la apertura al resto del mundo de las grandes empresas todavía no haya llegado a las pymes, la parte más importante del tejido productivo español. Espinosa de los Monteros también ha hecho hincapié en la importancia de destinos como Colombia, México, los Emiratos Árabes, Rusia y China, más allá de la zona euro, principal mercado para las exportaciones españolas. "La imagen de España la construimos todos, pero también la podemos destruir entre todos", ha concluido.