Una aula de un colegio
Una aula de un colegio ARCHIVO

Un juzgado de Valencia ha impuesto una multa de 720 euros por un delito de "abandono de familia" a una mujer por consentir que una de sus hijas menor de edad no acudiera al instituto, llegando este absentismo escolar al 60 por ciento durante el curso 2011/2012.

La sentencia del Juzgado de lo Penal número 6 de Valencia declara probado que la acusada, con tres hijas, dos de ellas de 16 y 13 años, dejó con su "conocimiento y consentimiento" que la menor de ellas dejara "de asistir sistemáticamente" al instituto.

Según el fallo, contra el que no cabe recurso, la menor alcanzó una media de absentismo del 23% durante el curso escolar 2009/2010; del 35% durante el curso 2010/2011, y del 60% durante el curso 2011/2012.

Añade que la acusada no cumplió "con las propuestas que por parte del Departamento de Educación del ayuntamiento" de su localidad "se formulaban para evitar esa situación", incumpliendo así "el deber de educación y formación integral" que el Código Civil impone a los padres respecto de sus hijos.

Los hechos, según la sentencia, son legalmente constitutivos de un "delito de abandono de familia por incumplimiento de los deberes inherentes a la patria potestad" y por ello le condena a pagar una multa de 720 euros y asumir las costas procesales causadas.

Consulta aquí más noticias de Valencia.