Primarias socialistas en Francia
Una mujer deposita su voto en la segunda ronda de las primarias socialistas francesas, celebradas en octubre de 2011, que dieron la victoria a François Hollande sobre Martine Aubry. GTRES

Los partidos políticos de Francia, Portugal e Italia, además de los de Estados Unidos, contemplan la posibilidad de elegir a sus líderes o candidatos electorales en unas elecciones primarias, aunque no todos en Europa la suelen llevar finalmente a la práctica.

El Comité Federal del PSOE fijó este sábado que será en noviembre cuando el partido celebre las primarias abiertas que elijan al candidato a la Presidencia del Gobierno, unas primarias con las que pretende marcar un hito histórico en la cultura política española.

Entre los europeos, en Francia, Portugal y Grecia los dos principales partidos de derecha e izquierda han celebrado hasta ahora primarias entre sus militantes o simpatizantes.

En Italia las ha hecho el Partido Demócrata (PD), que permitió además —como caso único en el continente— el voto a todos los italianos mayores de 16 años, sean o no simpatizantes de la formación y el Movimiento 5 Estrellas. En Grecia, los socialistas del Pasok, también han hecho primarias para elegir a su líder.

El caso francés

El actual presidente francés, el socialista François Hollande, fue designado candidato en otoño de 2011 a través de unas primarias por primera vez abiertas a todos los electores que se reconocieran en los "valores de izquierda" y que quisieran apuntarse.

En esa ocasión —la tercera en que el Partido Socialista organizaba unas primarias— Hollande venció a la exministra Martine Aubry con un 56,6% de los votos de los 2,9 millones de franceses que participaron.

El principal partido de la derecha francesa, la Unión por una Mayoría Popular (UMP), organizó sus primeras elecciones primarias en enero de 2007, aunque sólo se presentó un pretendiente, Nicolas Sarkozy, que fue designado candidato a las presidenciales y elegido jefe de Estado en los comicios de mayo.

Tras la derrota de Sarkozy en las presidenciales de 2012 frente a Hollande, la UMP organizó unas primarias entre sus afiliados para su relevo al frente de la formación, pero la elección entre el exprimer ministro François Fillon y el exministro Jean-François Copé terminó con acusaciones cruzadas de pucherazo por parte de ambos, que se autoproclamaron vencedores.

La izquierda y derecha lusas hacen primarias

En Portugal los principales partidos del país, el PSD (centro-derecha) y el Socialista (PS), eligen sus candidatos políticos en primarias. En el caso del PSD, una candidatura para cualquier acto electoral ha de proponerse por al menos 20 militantes o el 5% de los miembros del órgano competente para la elección.

En el del PS, el aspirante a candidato —que puede ser simpatizante o independiente— se somete a votación exclusivamente entre los militantes bajo diferentes reglas, en función de si se trata de comicios locales o nacionales.

Italia: asignatura pendiente del centroderecha

En Italia, el método de las primarias tiene su expresión más afianzada en el Partido Demócrata (PD) del primer ministro, el socialdemócrata Enrico Letta.

El Pueblo de la Libertad se llegó a plantear esta opción pero no la puso en práctica porque Berlusconi decidió volver a liderar el partido El PD celebró sus últimas primarias el pasado 8 de diciembre para elegir al secretario general del partido, tras la dimisión de Pier Luigi Bersani, quien había sido elegido por el mismo método también como candidato por el centroizquierda a la Jefatura del Gobierno en los comicios generales de febrero de 2013.

En las primarias del PD —3 millones de electores participaron en las últimas— puede votar cualquier italiano mayor de 16 años, previa inscripción en un listado y pago de dos euros por participar en el proceso —fórmula similar a la planteada por el PSOE en su reglamento de primarias—, salvo los afiliados al partido, que están exentos de pago.

El Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo revolucionó este sistema en diciembre de 2012 al elegir a sus candidatos al Parlamento con unas primarias online, en las que se emitieron 95.000 votos para unas 1.400 candidaturas de personas que figuraban ya como inscritas en la formación.

Las primarias son, sin embargo, la gran asignatura pendiente del centroderecha italiano. El ya extinto Pueblo de la Libertad (PDL) de Silvio Berlusconi se llegó a plantear esta opción de cara a las generales de febrero, pero no la puso en práctica al decidir "il Cavaliere" volver a liderar el partido en los comicios.

Los Verdes alemanes, los únicos en hacer primarias

En Alemania, Los Verdes han sido hasta ahora el único partido que ha recurrido a unas primarias para elegir a sus líderes, la última vez antes de las elecciones generales del pasado 22 de septiembre.

Los otros partidos han escogido siempre a los candidatos en congresos, aunque todas las formaciones políticas tienen abierta la posibilidad de organizar primarias.

Reino Unido no celebra primarias

En el Reino Unido, cada formación tiene sus propias reglas para elegir a su líder, que debe ser miembro de la Cámara de los Comunes, aunque los votos de los diputados tienen un peso decisivo.

Las fuerzas políticas del resto de países europeos eligen a sus candidatos y dirigentes a través de congresos o por la decisión directa de los órganos de dirección o de los propios líderes.

EE UU y los 'caucus'

En el sistema estadounidense, fundamentado en el federalismo y que da gran independencia a los políticos dentro de sus formaciones, se elige a los candidatos al Senado, a la Cámara de Representantes o a la Presidencia del país en primarias o en asambleas populares (llamadas 'caucus').

En el caso de las elecciones presidenciales, cada uno de los dos partidos tradicionales, el Demócrata y el Republicano, celebran votaciones estado por estado para determinar el número de delegados que se comprometerán a votar a favor de un determinado aspirante en la Convención nacional del partido.

Los delegados son elegidos en primarias, con votaciones que pueden ser cerradas —sólo para votantes registrados del partido—, o abiertas.