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La decisión de miles de ciudadanos de apagar la luz en la noche del jueves para mostrar su preocupación por el cambio climático causó una caída de la demanda de electricidad de 1.050 megavatios (MW), cifra que representa un 2,5 por ciento menos de demanda prevista en esa hora por Red Eléctrica de España (REE).

El ahorro euros, sin embargo, y teniendo en cuenta que un megavatio-hora sale por 87,889 euros según el cálculo en escolar.net, no fue muy significativo: en total, 7.690 euros.

Muchas instituciones, lectores, la propia sede del diario 20 minutos y los principales monumentos del país se quedaron, durante cinco minutos, en penumbra:

Apagón 'monumental'

En Andalucía, la Giralda de Sevilla, la Mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada, tres de los monumentos más conocidos de la Comunidad, quedaron a oscuras durante cinco minutos .

A las 19.55, estos monumentos, junto a otros lugares destacados de la geografía andaluza se sumaron a la reivindicación, como la Catedral de Sevilla, el Parque de las Ciencias y la cripta de Fray Leopoldo en Granada o el Alcázar de Córdoba.

También las instituciones quisieron unirse al acto simbólico, y durante esos cinco minutos se apagaron las luces de las catorce sedes de las consejerías de la Junta y otros edificios oficiales como los ayuntamientos.

En Madrid, apagó la luz el histórico edificio de Maudes, así como todas las sedes de trabajo de la Consejería de Medio Ambiente y la Puerta de Alcalá, mientras en Galicia, una de las comunidades donde el apagón tuvo menor incidencia, apenas el Instituto Ramón Otero Pedraio de Ourense quedó en penumbra.

En Santiago, pese a las previsiones, la catedral mantuvo sus luces encendidas.

Aragón, por el ahorro energético

Las Cortes de Aragón siguieron el apagón masivo para llamar la atención sobre el problema del derroche energético y la necesidad de actuar con prontitud para evitar los efectos negativos del cambio climático.

Así, la comunidad mantuvo apagado el sistema de iluminación exterior del Palacio de la Aljafería, durante el tiempo establecido en la convocatoria, en un gesto con el que se pretendía apoyar la iniciativa y concienciar a la ciudadanía aragonesa del deterioro climático.

Los cubos del Kursaal, a oscuras

El Ayuntamiento de San Sebastián y los cubos del palacio de congresos Kursaal, dos de los edificios más emblemáticos de la capital guipuzcoana, desconectaron la luz para alertar ""ante las consecuencias del cambio climático en el mundo" y la "necesidad de acometer políticas de desarrollo sostenible y respetuoso con nuestro planeta.

Cataluña, concienciada

La demanda eléctrica en Cataluña cayó, entre las 19.50 y las 20.00 horas, un 3,3%, un porcentaje mayor al de la media nacional.

Ayuntamientos, instituciones, comercios, museos y edificios emblemáticos, como la Sagrada Familia, se unieron al parón energético mundial.

En Valencia, todos los edificios oficiales de la Generalitat y el Ayuntamiento quedaron a oscuras.

Un respiro europeo

En Francia, el apagón supuso una caída del consumo de 800 megavatios
También algunos monumentos europeos, como la parisina Torre Eiffel o el Atomium belga, decidieron dar un respiro de cinco minutos al Planeta.

Concretamente en Francia, los cinco minutos sin luz supusierno una caída del uno por ciento de su consumo, menos que en España, en total, 800 megavatios.

En Holanda, las instituciones no siguieron la convocatoria con tanto entusiasmo y el propio primer ministro, Jan Peter Balkenende, advirtió del peligro de que esta acción pudira llevar a un apagón general.

Portugal decidió no secuendar el apagón debido a que considera que el sector energético no es el principal responsable del cambio climático, sino el de los transportes.