Hu Jintao y Soraya Sáenz de Santamaría
El presidente de China, Hu Jintao, saluda a la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría en una imagen de archivo. Ramón de la Rocha / EFE

La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha imputado al expresidente chino Hu Jintao por el genocidio perpetrado en el Tíbet en los últimos 50 años al considerar que su cargo de secretario general del Comité del Partido Comunista en el Tíbet, que desempeñó entre 1988 y 1992, le confería "la competencia y capacidad orgánica suficientes para dirigir acciones y campañas tendentes a hostigar a la población".

Dice que las acciones estaban destinadas "a eliminar la existencia del país"

Hu Jintao abandonó la secretaría del Partido Comunista chino (PCCh) en noviembre de 2012 y en marzo de este año dejó su cargo como presidente del país. La Sección precisa en un auto que el papel de Jintao en los hechos, no implicaba "una participación directa en el acoso al pueblo y la nación tibetana". En la causa, que investiga el juez central de Instrucción número 2 Ismael Moreno, está también imputado otro expresidente, Jiang Zemín y seis dirigentes chinos.

El auto describe el genocidio tibetano y asegura que las autoridades chinas llevaron a cabo durante aquellos años acciones destinadas a "eliminar la idiosincrasia y existencia del país" a través de la imposición de la ley marcial. Entre las prácticas habituales chinas en el Tíbet los magistrados describen los desplazamientos forzosos de población y la "eliminación paulatina de la población autóctona".

La Sección Cuarta precisa, además, que la investigación encaja en las competencias de la Audiencia Nacional porque una de las víctimas tiene nacionalidad española. Agrega que no existe constancia de "que las autoridades chinas hayan iniciado ningún tipo de investigación sobre los hechos objeto de la querella".