Iosu Uribetxebarria Bolinaga
El preso de ETA enfermo de cáncer Iosu Uribetxebarria Bolinaga. Javier Etxezarreta / EFE

El juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, ha reiterado que el etarra Iosu Uribetxeberria Bolinaga debe ser examinado por los dos forenses a los que encomendó un nuevo informe sobre la evolución del cáncer que padece, a los once meses de quedar en libertad condicional.

Castro ha resuelto así en un auto el recurso que presentó la abogada de Bolinaga, Ainhoa Baglietto, en el que se oponía a que el etarra fuera reconocido por dos forenses de la Audiencia Nacional para la elaboración de ese nuevo informe y propuso, según informaron a Efe fuentes jurídicas, que se hiciera con el historial clínico y los informes médicos del Hospital Donostia, en el que está siendo tratado, y cuyos resultados, según la letrada, "son objetivos".

Según el juez, con esa decisión "no se discute" la puesta en libertad condicional

Sin mencionar la negativa de Bolinaga a someterse a ese examen forense, Castro acuerda en el auto en el que rechaza el recurso de la defensa del etarra que "debe mantenerse íntegramente la providencia" que dictó el pasado 18 de julio.

En esa resolución, Castro ordenaba que Bolinaga fuera evaluado por dos forenses del Instituto de Medicina Legal de la Audiencia Nacional para la elaboración de un informe "detallado" sobre su actual estado de salud.

Según el juez, con esa decisión "no se discute" la puesta en libertad condicional, acordada el pasado 30 de agosto, "sino que se pretende una valoración de los síntomas del interno en relación a la libertad condicional en su día concedida".

Tratamiento en libertad

El nuevo informe tiene carácter preliminar pues aún falta por incluir los resultados de dos revisiones médicas que debe realizarse el preso de ETA  El Instituto de Medicina Legal Órganos Jurisdicción Estatal, dependiente del Ministerio de Justicia, ha realizado un informe preliminar sobre la situación Bolinaga, en el que se justifica "la conveniencia" de que el etarra continúe con su tratamiento "fuera del ambiente penitenciario".

El nuevo informe tiene carácter preliminar, según han señalado fuentes forenses, pues aún falta por incluir en el mismo los resultados de dos revisiones médicas que debe realizarse el preso de ETA a finales de agosto y principios de septiembre en el Hospital de Donostia y las conclusiones de un reconocimiento personal por parte de los dos forenses que firman este escrito.

"Grave e incurable"

En respuesta a una de las cuestiones planteadas por el juez sobre la situación médica actual del preso de ETA, los forenses concluyen que la situación es de "estancamiento del proceso oncológico" y que persisten las lesiones ya conocidas, por lo que su estado sigue siendo "grave e incurable". Esta es la situación, y no la de "enfermo terminal", que exige tanto el Código Penal como la normativa penitenciaria para lograr la libertad de los presos enfermos.

Sobre la compatibilidad del tratamiento seguido por Bolinaga con el régimen penitenciario, los forenses reconocen que a día de hoy este tratamiento es farmacológico y de estrictos controles médicos oncológicos que no precisan de ingreso.

Los forenses creen "justificado" el tratamiento fuera de prisión No obstante, seguidamente advierten de la posibilidad "no descartable" de que el preso de ETA precise en cualquier momento de ingreso hospitalario urgente por los efectos tóxicos de dicho tratamiento o bien por complicaciones de la propia patología de la enfermedad, en concreto por las que pudiera producirle la metástasis localizada en el sistema nervioso central y el cerebelo. "Si crece o sangra, produciendo edema cerebral", las consecuencias serían "letales", advierte el informe.

Según las fuentes consultadas, este empeoramiento, que técnicamente se denomina "enclavamiento" del tumor, obligaría a un ingreso urgente en un centro hospitalario y es escasamente compatible con la permanencia en prisión de Bolinaga.

Por todo ello, los forenses creen "justificado" el tratamiento fuera de prisión, al que atribuyen además que la enfermedad del preso de ETA se haya estancado.

Posibilidad de tratamiento en prisión

Aunque reconocen que la situación "no impide de forma absoluta" que pueda rechazarse el internamiento penitenciario, puntualizan que éste debería realizarse en una cárcel que contara con medios personales y materiales que permitieran atender a Bolinaga y derivarle con urgencia a un centro hospitalario con servicio de Oncología.

Los forenses, que insisten en varios puntos de su informe en que sus conclusiones son "exclusivamente médicas" y en que "el desenlace fatal podría acontecer en cualquier momento", fueron requeridos por el juez para que visitaran la cárcel de Zaballa (Álava), que es la que correspondería a Bolinaga de volver a prisión, para que pudieran estudiar si este centro dispone de los medios adecuados para atenderle.

En relación con el pronóstico vital solicitado por el juez, los forenses señalan que a la vista de toda la documentación médica consultada -que incluye las últimas revisiones del pasado mes de julio-, es "aconsejable" que las conclusiones definitivas esperen al resultado de las próximas revisiones médicas y del reconocimiento.