Ofelia Nieto, 29
La familia Gracia-González, con Francisco y Luisa en primer plano, frente a la fachada de su vivienda en el número 29 de la madrileña calle de Ofelia Nieto. JORGE PARÍS

La familia Gracia-González no deja su casa vacía ni un segundo. Tres generaciones de la misma familia (abuelos, padres y nietos) se han atrincherado en la vivienda que llevan habitando desde hace seis décadas, en el número 29 de la madrileña calle de Ofelia Nieto. El matrimonio formado por Francisco Gracia y Luisa González (77 y 76 años), sus dos hijas Mª Ángeles y Mª Luisa (39 y 44), con sus respectivos maridos y cuatro hijos, se turnan para que siempre haya alguien en el interior de su casa. Con ello pretenden frustrar el objetivo del Ayuntamiento de Madrid, que lleva diez años intentando desalojarles para derribar la vivienda y culminar el proyecto de remodelación de Ofelia Nieto (en el límite de Moncloa con Tetuán).

Es nuestra casa y vamos a luchar hasta el final por ella"Somos una familia unida, como una piña, siempre hemos estado juntos y más ahora. De aquí no nos movemos, es nuestra casa y vamos a luchar hasta el final por ella", reivindica Mª Ángeles. Su madre es, incluso, más contundente: "No se atreverán a tirarnos la casa. Pero si la derriban estoy dispuesta a plantar una tienda de campaña y dormir entre los escombros", asegura Luisa González.

Su lucha se remonta a diez años atrás. En 2003, el Ayuntamiento de Madrid aprobó un proyecto urbanístico para remodelar el entorno de la calle Ofelia Nieto. "Esa zona era una bolsa de deterioro urbano", con viviendas antiguas, plantas bajas de mediados del siglo XX y algunas de ellas en situación de semirruina, según explican fuentes del área municipal de Urbanismo. "El plan consistía en expropiar los inmuebles para derribar las viviendas antiguas, realojar a sus habitantes y construir nuevos desarrollos en el ámbito", añaden en Urbanismo. Unas 70 familias del ámbito se resignaron a la expropiación y el plan siguió adelante. Pero el Ayuntamiento se encontró con un escollo: la familia Gracia-González no estaba dispuesta a abandonar su casa e inició un litigio judicial contra el Consistorio. "Mi padre compró esto, lo levantó con su esfuerzo. Aquí nacieron mis hijas y mis nietos. Es todo lo que tenemos y pretenden quitárnoslo por cuatro duros", protesta Francisco, el veterano de la familia.

"No nos garantizan las condiciones del realojo"

A cambio de la expropiación, el Ayuntamiento les ofrecía "una indemnización y un piso de realojo", según una portavoz municipal, que no da más detalles. Mientras, la abogada de la familia, Ana Moratilla, matiza que la última oferta económica "es de unos 350.000 euros", pese a que Tinsa ha tasado el inmueble en más de 700.000 euros. En cuanto al realojo, la familia no lo acepta, ya que "no nos han garantizado que nos vayan a dar pisos en propiedad ni en esta zona; nos dijeron que es probable que nos dieran un alquiler social y no estamos dispuestos a pagar un alquiler mensual a cambio de una casa que ya tenemos pagada", explica Ángeles. "El Ayuntamiento se niega a desvelarles las condiciones del piso de realojo hasta que no se resuelva primero la expropiación", aclara la abogada Moratilla.

Está claro que quieren tirarnos a toda costa y solo buscan excusasAdemás, la vivienda de los Gracia-González supone un estorbo añadido para los planes del Ayuntamiento: un pico de la casa de apenas 6 metros cuadrados se interpone en el diseño del proyecto, que contempla el ensanchamiento de una acera. "Solo por ese pico, el Ayuntamiento defiende que hay que tirar abajo toda la vivienda, cuando se podría llegar a una solución más aceptable. Hemos accedido a que se expropien solo esos 6 metros cuadrados y hemos demostrado que ese pico no estorba el paso de los peatones. Pero no aceptan nada: está claro que quieren tirarnos a toda costa y solo están buscando excusas", protesta Mª Luisa.

La abogada de la familia, igual que ellos, sospecha que el objetivo del Consistorio es otro: "La expropiación es totalmente innecesaria, en estos tiempos en que el sector inmobiliario está parado. Creemos que quieren derribar la casa para dejar el solar, unirlo a otra parcela contigua y especular con los terrenos", asegura Moratilla. En cambio, desde Urbanismo reiteran que su única intención es "reformar una zona degradada".

El Ayuntamiento ganó una sentencia y ellos recurren

A estas alturas, el conflicto no tiene visos de solucionarse. Los Gracia-González han presentado decenas de recursos y escritos de alegaciones. El Ayuntamiento ha ganado una sentencia, pero la familia no se rinde. Ahora, están en pleno proceso de elaboración de un nuevo recurso ante el TSJM "contra el desahucio y la expropiación forzosa". En paralelo, han sufrido ya dos intentos de derribo. "Vienen a amedrentar, sin órdenes judiciales, pero tenemos miedo de que algún día lleguen, no encuentren a nadie dentro y nos precinten la casa", lamenta la abuela de la familia. Lo único que les consuela es el apoyo que se han ganado en todo el barrio, con más de 2.500 firmas de vecinos que se solidarizan con su causa. "No queremos dinero, ni otra casa. Lo que queremos es que nos dejen vivir en paz en nuestra casa. No dejaremos que nadie nos la robe", advierte Luisa González.

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