El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido este miércoles el resultado de su informe anual sobre la economía Española. En él reclama a España con urgencia una nueva reforma laboral que abarate el despido, reduzca el número de contratos y simplifique la negociación colectiva, además de proponer reducciones inmediatas en las cotizaciones sociales y una significativa moderación salarial, entre otras muchas medidas.

Muchas de las medidas que el FMI reclama con urgencia a España suponen un ahondamiento en las medidas y recortes ya adoptados por el Gobierno en la pasada reforma laboral de hace un año. Para el ente internacional la reforma "supuso mejoras sustanciales y está teniendo impacto". Sin embargo, "la dinámica del mercado de trabajo necesita mejorar para reducir suficientemente el desempleo". Pero ¿qué es lo que el FMI quiere para España?

En materia laboral

  • Menos negociación colectiva. Para el FMI es necesaria "flexibilidad" para que las empresas "se ajusten modificando las condiciones laborales y no mediante despidos". El FMI espera que los nuevos convenios recojan esta flexibilidad, pero si no es así propone que se simplifiquen "los procedimientos de descuelgue", por los que una empresa puede renunciar unilateralmente a cumplir un convenio firmado con los trabajadores.

  • Abaratamiento del despido. Según el informe, el hecho de que haya diferencias en la indemnización por despido de trabajadores indefinidos y temporales es un problema, por lo que propone rebajar la indemnización para los indefinidos. El FMI quiere "que se alineen los costes de despido para los contratos indefinidos con la media de la Unión Europea y que se incrementen de forma más gradual con la antigüedad". La última reforma laboral, aprobada el año pasado, ya abarató el despido en España, lo que provocó la celebración de una huelga general.

  • Menos tipos de contrato. El hecho de que haya varios tipos de contrato también es una pega para la creación de empleo según el parecer de la entidad. Se debería por tanto, "ampliar el uso del nuevo contrato permanente" (el llamado contrato de fomento del empleo).

  • Los jueces, de manos atadas. Las decisiones judiciales sobre los despidos y el número de sentencias en contra de éstos también parece ser un lastre para la creación de empleo a ojos del FMI, por eso proponen "reducir el margen de interpretación judicial de los despidos objetivos".

  • Menos coste de contratación. "Para determinados grupos, como jóvenes y trabajadores de baja cualificación, pueden ser necesarias unas políticas más ambiciosas para reducir el coste (incluido el fiscal) de su contratación". El FMI quiere además "mejores servicios de colocación y formación".

  • Más empleo a cambio de menos sueldo. Las empresas deberían comprometerse con los sindicatos a "incrementos significativos en el empleo" a cambio de la aceptación de "una significativa moderación salarial". El Salario Mínimo interprofesional (SMI) en España es actualmente de 645,30 euros mensuales, uno de los más bajos de Europa.

  • Incentivos fiscales a las empresas. El FMI quiere incentivar a las empresas con "reducciones inmediatas en las cotizaciones a la Seguridad Social" para que se animen a contratar nuevos empleados. Se compensaría con "incrementos en la recaudación por imposición indirecta en el medio plazo". El impuesto indirecto más común es el IVA.

En materia económica y fiscal

  • Impulso del clima de negocio. El FMI quiere dar autonomía y libertad a las empresas y reducir la regulación y normativas. El FMI quiere que se aplique una ley de Unidad de Mercado ambiciosa, que se reduzcan las barreras regulatorias que "impiden el crecimiento de las empresas", que el Gobierno no fije precios para ningún artículo, eliminando "la indexación de los precios públicos" y "encontrar una solución duradera al déficit de tarifa eléctrica" (supestamente el coste de la producción de la electricidad es más alto que su precio).

  • Mejorar la financiación de empresas sanas. El FMI quiere que España elimine "trabas para la pronta refinanciación/reestructuración de empresas viables". Eso implicaría agilizar el cierre o "la liquidación" de las empresas no viables, "fortaleciendo la capacidad de los juzgados mercantiles". De nuevo los jueces son un impedimento, por lo que el ente propone establecer "un marco que favorezca los acuerdos extra judiciales para Pymes".

  • Preservar la "cultura de pago". Para el FMI no son suficientes las medidas del gobierno para abordar las "dificultades financieras vinculadas a las hipotecas de primera vivienda". Se debe introducir, dicen "un régimen de insolvencia personal, con condiciones estrictas, que preserve la cultura de pago". Actualmente existe un procedimiento para declararse insolvente (lo que permite renegociar deudas y otras ventajas) pero las condiciones hacen muy difícil acogerse a esta posibilidad. Además, habría que dar "una mayor información y asesoramiento a personas altamente endeudadas sobre las opciones para abordar sus problemas de deuda".

  • Deshacerse de los activos problemáticos. Los bancos deben reconocer sus pérdidas "con prontitud" y "los activos problemáticos han de ser vendidos" para evitar comprometer recursos que podrían ser canalizados "hacia usos más productivos", como la concesión de préstamo.  Esto requiere "el saneamiento de las carteras de préstamos y el fomento de la venta rápida de activos deteriorados".

  • Menos reparto de dividendos. Para el FMI los bancos deben ser prudentes aún a pesar de contar con la ayuda financiera recibida de Europa. Así, deben reforzar "la calidad y la cantidad del capital", incluyendo una "prudencia elevada en la distribución de dividendos" entre los inversores.

  • Financiación no bancaria. Para el ente internacional las Pymes deben buscar otras fuentes de financiación que no sean los bancos, para lo que se debería "eliminar cualesquiera restricciones de oferta".

  • Reducir el déficit, pero despacio. El FMI cree que hay que reducir el déficit del Estado, pero que "un ajuste demasiado rápido dañaría el crecimiento". Para la entidad monetaria los "objetivos nominales (y, si es necesario, estructurales) deberían ser flexibles en caso de que el crecimiento no alcance el nivel previsto por el Gobierno". En este sentido, según el FMI "no resultan deseables medidas adicionales para 2013". A finales de mayo, la UE amplió del 6,3% al 6,5% el margen de déficit para España.

  • Creación de un Consejo fiscal. El organismo debería contar con "independencia, tanto real como aparente" y debería contar con un presidente no renovable por unos cinco años. Un "panel de expertos" haría "recomendaciones sobre la reforma fiscal y la financiación de las Comunidades Autónomas".