El Ejército egipcio
Un soldado intenta calmar los ánimos de los manifestantes en la plaza Tahir en el centro de El Cairo. Felipe Trueba / EFE

Las fuerzas armadas egipcias participaron en supuestas desapariciones y torturas durante la revolución de 2011, a pesar de que los líderes militares declararon ser neutrales, según un informe presidencial publicado este jueves por The Guardian.

A pesar de las pruebas Morsi no ha procesado a ningún oficialEl documento, realizado por un comité designado por el presidente egipcio Mohamed Morsi, no ha sido hecho público, pero un capítulo al que el diario británico afirma haber tenido acceso revela el alcance de los presuntos delitos perpetrados en la revolución.

En el capítulo visto por el rotativo se recomienda al Gobierno una investigación de los altos mandos militares para determinar la responsabilidad que tuvieron en los 18 días de la revolución.

Al parecer, más de mil personas, incluso prisioneros, desaparecieron en la revuelta, afirma el diario, y agrega que esto pondrá presión sobre Morsi, que no ha procesado a ningún oficial.

Torturas y muertes

"Este capítulo arroja luz sobre unos nuevos y preocupantes incidentes que implican a los militares en serias violaciones de los derechos humanos", señaló al diario el director de la Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales, Hossam Bahgat, que ha afirmado que estos detalles muestran la labor de las fuerzas armadas para apoyar al expresidente egipcio Hosni Mubarak.

El texto revela que entre los incidentes figura la desaparición de civiles detenidos en un puesto de control en una carretera al sur de El Cairo y los supuestos arrestos y torturas de manifestantes en el Museo Egipcio antes de ser llevados a celdas militares.

El informe implica a los militares en serias violaciones de los derechos humanos"El comité descubrió que un número (no especificado) de ciudadanos murieron durante su detención por parte de fuerzas armadas", subraya el informe, y agrega que las autoridades no han investigado los casos a pesar de las pruebas de torturas.

Entre los casos está el de una mujer que prestó declaración al comité, Radia Atta, que afirmó a The Guardian que su marido, Ayman Issa, desapareció después de ser detenido en un control militar cerca de las pirámides de Dahshour cuando se dirigía a su trabajo el 30 de enero de 2011, tras haber salido de su casa en Ashment, un pueblo de la gobernación de Beni Suef.

Según el rotativo, es probable que Issa fuera arrestado por la mañana durante un toque de queda establecido por los militares.

The Guardian señala que manifestantes y los políticos de la oposición han pedido a los militares que respondan por los supuestos incidentes de torturas y muertes durante la revolución.