Corinna zu Sayn-Wittgenstein
Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

España exportó armas en el primer semestre de 2012 (últimos datos) por valor de 620 millones. Y en todo 2011, se batió el récord con 2.431 millones. Por eso la venta de unos 250 tanques Leopard a Arabia Saudí es tan importante. Porque es una sola operación, la venta podría superar los 3.000 millones de euros, lo que la convertiría en la mayor exportación de armamento de la historia española.

España lleva intentando que Arabia Saudí le compre los tanques Leopard desde mayo de 2008. Una operación que, de momento, no se ha concretado, y que ha supuesto según fuentes solventes el gran negocio fallido de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en nuestro país. Según las mismas fuentes, la empresa maltesa Apollonia Associates, para la que trabajaba Corinna y que se dedicaba a gestionar relaciones estratégica para Gobiernos y grandes empresas, ha intermediado por lo menos durante dos años para que esta venta se llevara a cabo.

España lleva intentando vender los tanques desde mayo de 2008Los tanques son construidos en España por la empresa Santa Bárbara, que fue adquirida hace doce años por la americana General Dynamics. La situación de Santa Bárbara no es en estos momentos la mejor. La firma norteamericana quiere aplicar un ERE que afectará al 60% de la plantilla: 683 trabajadores despedidos, según ha explicado UGT a 20 minutos, y el cierre de la fábrica de A Coruña y la venta de la de Palencia a una firma noruega.

Solo quedarían abiertas las fábricas de Trubia (Oviedo), Madrid, Alcalá de Guadaira (Sevilla) y Granada. Por eso el contrato con Arabia Saudí sería una generoso bote de salvavidas para la empresa. El Ejército español ya compró 239 Leopard, que con los intereses de demora le han costado 2.399 millones.

Lo malo es que a Santa Bárbara le han salido duros competidores. La propia General Dynamics también construye el tanque Abrahams, y de hecho acaba de vender a Arabia Saudí 69 de estos carros por 132 millones de dólares. Y luego está Alemania. La firma germana Krauss-Maffei-Wegmann ofrece a Arabia Saudí el modelo Leopard 2 frente a la versión española Leopard 2E. "La empresa española necesita el permiso del fabricante alemán y del Parlamento alemán, ya que el modelo Leopard tiene patente germana", explica un experto del Centro de Estudios para la Paz.

Una carrera diplomática

¿Por qué comprar un tanque alemán a un fabricante español-norteamericano si se puede adquirir directamente a los alemanes? "Solo porque España lo ofrecería más barato y pagaría comisiones más generosas", señalan las fuentes consultadas. Aquí empieza la carrera diplomática para ganar el contrato. Las mismas fuentes destacan que es normal que las empresas españolas pidan ayuda a la Casa Real para desatascar operaciones comerciales. Y es bien sabido la buena relación del rey Juan Carlos con la familia real saudí y los 27 ministros que componen su Gobierno.

Corinna tiene importantes contactos con príncipes y empresarios saudíes Corinna es amiga del príncipe saudí Alwaleed Bin Talal Abdelaziz Alsaud, sobrino del rey Abdullah y dueño de la empresa Kingdom Holding Company. También lo es del empresario saudí Mohamed Eyad Kayali, una especie de hombre de confianza en España del príncipe Salman Bin Abdelaziz Al Saud, ministro de Defensa de Arabia Saudí. Las gestiones parece que dieron sus frutos en un principio, ya que militares saudíes examinaron el tanque Leopard en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza) y una delegación española, con un tanque incluido, viajaron a Arabia Saudí para probar sobre el terreno el carro de combate.

Las alarmas saltaron en julio de 2011 cuando el semanario alemán Der Spiegel publicaba que el Consejo Federal de Seguridad de Alemania había autorizado una posible venta de más de 200 tanques Leopard 2A7 a Arabia Saudí. La versión 2A7 es una modernización de la 2A6 con un paquete para combatir en ambientes urbanos. Este tanque es ideal para intervenir en ciudades. Y sería muy útil para el Gobierno saudí en el caso de hipotéticas insurrecciones populares en las calles, como pasó en muchos países de la zona durante la ‘primavera árabe’.

La famosa cacería de Botsuana

La famosa cacería del Rey en Botsuana, en abril de 2012, fue un intento de retomar el impulso de la venta. Allí coincidieron el monarca, el empresario saudí Eyad Kayali y Corinna, acompañada de su hijo y de su primer exmarido. La caída y posterior operación del Rey postergó y complicó todo, según las mismas fuentes. Pero no se paralizaron las gestiones. El 8 de junio de 2012, El Rey recibía en La Zarzuela al ministro saudí de Defensa, el príncipe Salman bin Abdelaziz. En la reunión participó el ministro de Defensa español, Pedro Morenés.

En solo una semana, el Rey se reunión con los saudíes y la firma americana que compró Santa Barbara Apenas un semana después, el 14 de junio, quien visitaba La Zarzuela era Jay L. Johnson, presidente de la Corporación General Dynamics, dueño de Santa Bárbara. Las negociaciones con Arabia Saudí han sido duras. Tanto, que el Gobierno español llegó incluso a cambiar la ley para adaptarse a las exigencias saudíes. El Consejo de Ministros aprobó el 25 de mayo de 2012 una disposición especial que habilita al Ejecutivo a firmar contratos de venta de armamento. Era una petición expresa de Arabia Saudí, que no quería comprar los tanques a la empresa que los fabrica, sino directamente al Gobierno español. Una especie de garantía especial.

Dos fuentes distintas coinciden en afirmar que Corinna ya no ha vuelto a dar señales de vida en el 'negocio' de los Leopard desde abril de 2012, justo cuando el rey se cae en Botsuana. De hecho, la empresa Apollonia deja de estar operativa en abril de ese año, según las mismas fuentes. Otra fuente, esta vez del ministerio de Defensa, explica que "España y Santa Barbara han hecho su trabajo, y ahora estamos a la expectativa de que el comprador tome una decisión". Todo parece indicar que España lo tiene muy difícil para llevarse el contrato, sobre todo por la oposición de Alemania. De todas formas, está prevista una nueva reunión en mayo de este año en Arabia Saudí.

El Centro de Estudios por la Paz ha pedido al Gobierno español que no materialice la venta de los blindados porque vulnera la Ley de Comercio de Armas española al contravenir la Posición Común de la Unión Europea, como mínimo en los criterios segundo (respecto de los derechos humanos en el país de destino) y cuarto (preservar la paz, la seguridad y la estabilidad regional).

Una comisión del 5%

¿Tiene conocimiento el CNI de que la conocida como princesa Corinna actúa como intermediaria en operaciones comerciales en el extranjero que afectan a empresas españolas? En caso afirmativo, ¿recibe alguna remuneración por la intermediación?" Izquierda Unida (IU) planteó este martes estas dos cuestiones en la Comisión de Gastos Reservados del Congreso. El interpelado era el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el teniente general Félix Sanz Roldán, que lo único que dejó claro es que Corinna nunca ha tenido relación con el CNI ni ha colaborado con el servicio de espionaje.

Un carro de combate Leopard.La propia Corinna, en una entrevista a El Mundo, aseguraba que ha colaborado con el Gobierno español cuando este se lo ha pedido en asuntos "clasificados" y "puntuales", de "forma delicada y confidencial". El exministro de Defensa José Bono, en una de sus últimas apariciones televisivas, señaló que la mejor definición para Corinna no era la de amiga del rey, sino simplemente la de "comisionista".

La revista Interviú ha publicado que la empresaria alemana, de 48 años, cobraba comisiones del 3% si en los negocios en los que participaba llegaban a buen puerto. "Según nuestra información. Corinna no cobra del Estado, sino de las empresas españolas. Y es la Casa Real, en la persona del Rey, quien recomendaba las gestiones de la empresa de Corinna en determinados negocios. Si lo de los tanques hubiera salido, su comisión era del 5%", concluyen las mismas fuentes.