María Dolores de Cospedal
La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, durante la rueda de prensa en la que ha anunciado que la comunidad autónoma cumplió el objetivo de déficit fijado para 2012. Ismael Herrero / EFE

Castilla-La Mancha ha cumplido con el objetivo de déficit fijado para 2012, al cerrar el ejercicio con una desviación del 1,48% del PIB. Al menos, así lo ha anunciado su presidenta, María Dolores de Cospedal, que ha añadido que la comunidad ha terminado el año con un déficit de 550 millones de euros, lo que supone una reducción de más de seis puntos respecto a 2011, con una desviación del 7,7%, la más alta de España.

Asegura que lo ha hecho sin esconder una sola factura, garantizando los servicios sociales básicos y sin cerrar ningún hospital ni centro de salud Cospedal ha recalcado este martes que lo logrado es una "excelente noticia" para la economía regional y un "hecho histórico" que ninguna institución había logrado antes, lo que supone "un paso de gigante" para la recuperación económica y el empleo. Además, se ha alegrado de que la Junta de Comunidades haya recuperado "la credibilidad que había perdido" en la legislatura anterior, cuando nadie creía que se pudiera reducir el déficit seis puntos en un año (1.809 millones de euros).

Y lo ha hecho, ha defendido, sin esconder una sola factura en el cajón, garantizando los servicios sociales básicos y sin cerrar ningún hospital ni centro de salud como, según denunció, pretendían los anteriores gobernantes. De esta forma, ha desgranado los ahorros que han supuesto la mayor reducción, sobre todo en gastos de personal (540 millones de euros), transferencias corrientes (696 millones) y en bienes y servicios (224 millones).

No obstante, el PSOE de Castilla-La Mancha ha salido al paso de estos datos al afirmar que "no es cierto" que el Gobierno de Cospedal haya cumplido con el objetivo de déficit para 2012. Así, han acusado a la Junta de "no haber contabilizado obligaciones reconocidas, haber retrasado pagos" para poder anunciar este dato, haciendo, además, "verdaderos estragos a la economía, el empleo y los servicios públicos esenciales de la región".

Por su parte, Cospedal ha hecho de la austeridad y la estabilidad presupuestaria su bandera al asegurar que seguirán rigiendo la acción de su Gobierno porque no se trata de ahorrar ahora para volver a gastar "sin medida" cuando se pueda, sino de que "la austeridad sea una pauta de conducta, una norma de actuación".

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