Despliegue de tropas militares en Mali
Soldados galos del Primer Regimiento de Caballería, descargando vehículos artillados en Bamako. Jeremy Lempin / EFE

Francia fue el primer país en acudir a la llamada del Consejo de Seguridad de la ONU, quien pidió el despliegue inmediato de la fuerza internacional de apoyo a Mali, aprobada en diciembre pasado, ante los avances hacia el sur del país de las fuerzas del grupo islámico salafí Ansar al Din (Seguidores de la Religión). La comunidad internacional considera que este grupo está ligado a Al Qaeda en el Magreb Islámico. Las siguientes son algunas de las principales claves del conflicto.

Despliegue de fuerzas internacionales

El presidente de Mali, Dioncunda Traoré, se puso en contacto con varios dirigentes políticos y organizaciones internacionales para intentar frenar la ofensiva que lanzaron recientemente los integrantes de los grupos rebeldes salafíes, que controlan el norte del país. Traoré se ha puesto en contacto con la ONU, la Unión Africana y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), para solicitar su inmediata intervención, debido a la situación en el país. El norte de Mali está controlado desde el pasado junio por Ansar al Din, que aboga por una aplicación extrema de la ley islámica. El Gobierno de Mali decretó el estado de emergencia en respuesta a la ofensiva lanzada por los grupos rebeldes.

Los principales rasgos de Ansar al Din

Los combatientes de Ansar al Din, apoyados por los terroristas de Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO), se hicieron con una vasta región, conocida como Azawad. El pasado lunes lanzaron una primera ofensiva contra el área de Kona, situada en la provincia maliense de Mopti. Según Justo Lacunza Balda, islamólogo y rector del Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos de Roma, Ansar al Din es una franquicia de Al Qaeda que ha cobrado fuerza en la última década, "aunque su origen se remonta a la década del 80, en coincidencia con la irrupción universal de Al Qaeda". Su objetivo prioritario es imponer la Ley Islámica mediante la fuerza. "Desprecian la Constitución y las normas y buscan imponerse a través de las armas, aprovechando el momento de debilidad de los países árabes tras la explosión de Libia", afirmó a 20minutos.es.

La presencia de Francia

François Hollande ha sido el primer líder internacional en enviar a sus fuerzas militares para rescatar a su excolonia de la ofensiva islamista, en el marco de la denominada 'Operación Cerval'. Más de 700 soldados de las tropas francesas se han desplegado hasta el momento en territorio africano, y se esperan alrededor de 2.000 más de manera inminente. En un primer momento instalaron su base de operaciones en la localidad de Sévar, situada en el centro del país. Los ataques franceses posteriormente se han centrado en bombardear posiciones de los rebeldes en el norte, en Lere (cerca de la frontera con Mauritania) y Duentaza, en la periferia de Gao, una de las tres grandes ciudades del norte de Mali (junto con Tombuctú y Kidal).  

Los primeros blindados franceses han comenzado a llegar a Bamako Francia ataca esencialmente desde el aire, pero los primeros blindados, procedentes de la base francesa de Abiyán, comenzaron a llegar este martes a Bamako para pasar a esta segunda parte de la ofensiva. En opinión de Lacunza, quien ha vivido durante casi dos décadas en territorio africano, "a estas acciones se sumarán en breve tropas de otros países del continente. Hay cierto riesgo de que se constituya un 'nuevo Afganistán africano', donde 43 organizaciones militares no pudieron consolidar la paz". De hecho, el ejército de Nigeria ha anunciado este martes que enviará 200 soldados a Malí, como parte del contingente africano de 3.300 soldados provenientes de los países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). Esta fuerza estará comandada por el general nigeriano Shehu Usman Abdulkadir. Nigeria posee el ejército más poderoso de los 15 miembros de la organización continental. Además de Francia y Nigeria, Mali cuenta también con el apoyo de Senegal.

El objetivo prioritario de los rebeldes

Según los informes de la ONU,  los fundamentalistas de Ansar Al Din han avanzado considerablemente desde el norte al centro del país, más allá de la línea en la que hasta ahora se habían concentrado. "Buscan dar un golpe fatal" al país e introducir por la fuerza sus ideas. Este grupo comparte los fundamentos y principios con Al Qaeda, que financia en cierta manera sus actividades, como organización cuyas células siguen distribuidas por todo el planeta. "Ansar al Din comparte los principios del movimiento islamista del África Occidental, inspirado en Al Qaeda, pero no sólo mantiene luchas contra agentes externos, sino que se especializa en luchas internas entre fracciones que no concuerdan entre sí", opina Lacunza. Ansar Al Din está enlazado al Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO), a Al Qaeda en el Magreb Islámico, y ajunto al Movimiento Nacional de Liberación de Azawad, una organización político-militar compuesta por varios grupos, entre los que se encuentran rebeldes tuaregs.

Exiliados por la guerra

Francia está dispuesta a detener la ofensiva terrorista El presidente francés, François Hollande, consideró el avance rebelde de "agresión que pone en cuestión la existencia misma de Mali", al tiempo que mostró su preocupación por el "avance islamista" que pone en peligro la seguridad de los malienses, pero también de Francia y de Europa. "Francia está dispuesta a detener la ofensiva terrorista", agregó el presidente galo. Considera que es "una exigencia de solidaridad y de responsabilidad". Francia juega un rol decisivo en el conflicto. Además de proteger a sus 6.000 ciudadanos galos en Mali, debe evitar una oleada de represalias. Los rebeldes quieren liberar el norte de Mali. "En esa liberación de la zona está implicada Argelia. Las características geográficas tan desérticas e inhóspitas del terreno pueden derivar en un conflicto bélico de imprevisibles consecuencias", asegura Lacunza. Por su parte, países como Burkina Faso y Níger, vecinos de Mali, ya han reforzado la seguridad de sus fronteras ante el riesgo de conflicto bélico. A raíz de los ataques y bombardeos, más de medio millón de malienses ya han abandonado sus hogares huyendo del conflicto que castiga al país, según denunció el Programa Alimentario Mundial (PAM).

El rol de España

España está permitiendo el sobrevuelo por el mar de su espacio aéreo a los aviones franceses que están interviniendo en Mali, y ha aplazado cualquier otra colaboración en este conflicto a los acuerdos que se adopten en el seno de la UE. Nuestro país apoya políticamente la intervención francesa porque es esencial que "la situación no se deteriore más en Mali", según el ministro de Defensa, Pedro Morenés.