Bilbao dará la hora y la temperatura a partir de hoy de una manera mucho más fiable. Y también más estética.

El Ayuntamiento comenzará hoy a cambiar los 39 relojes-termómetro de la ciudad por otros nuevos, diseñados por el arquitecto australiano Philip Cox, autor, entre otros proyectos, del estadio de los Juegos Olímpicos de Sydney en 2000.

Los 20 años que llevan a cuestas los actuales relojes son suficientes para que el Ayuntamiento haya decidido renovarlos por otros más nuevos y modernos. Pero la principal característica de los relojes es su tecnología interna, para evitar, por ejemplo, que los intensos rayos de sol calienten la estructura del aparato y se eleve la temperatura por encima de los grados reales.

Sin cambios repentinos

Así, los nuevos mecanismos incorporan un sensor de temperatura protegido de la acción directa de los rayos del sol para evitar posibles fluctuaciones. Además, un registro memorizará la temperatura e ignorará cualquier cambio repentino.

Del mismo modo, estos aparatos, que estarán instalados en tres semanas, llevarán un reloj interno de cuarzo de alta precisión y estabilidad que está sincronizado por radio con la Red Mundial de Observatorios Astronómicos, lo que permite garantizar una hora exacta.

Su instalación, además, saldrá gratis a los ciudadanos. Los nuevos soportes los pagará la empresa publicitaria que se encargará de su mantenimiento durante los 12 próximos años. Las tarifas de publicidad que cobra a las empresas anunciantes serán suficientes para que puedan pagar los relojes-termómetro. La empresa de marketing, eso sí, deberá pagar un canon anual al Ayuntamiento de Bilbao por el alquiler del soporte publicitario.