Concesión de la nacionalidad española a los extranjeros sefardíes
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la presentación de la instrucción sobre concesión de la nacionalidad española a los extranjeros sefardíes por carta de naturaleza, en un acto celebrado en el Centro Sefardad-Israel, en Madrid. EFE

Todos los sefardíes, descendientes de los judíos que fueron expulsados de España en 1492, podrán adquirir la nacionalidad española de forma automática, vivan donde vivan y siempre que acrediten su condición, ya sea por apellidos, idioma, descendencia o vinculación con la cultura y costumbres españolas.

Los trámites para poder conseguir la nacionalidad por carta de naturaleza se regularán en una nueva instrucción, que este jueves han presentado en la Casa Sefarad-Israel los ministros de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y de Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Esta medida coincide en el tiempo con el anuncio hace unas semanas del ministro de Justicia de incluir como delito en el Código Penal la negación y trivialización del Holocausto (el exterminio de seis millones de judíos por el régimen nazi durante la II Guerra Mundial).

El nuevo procedimiento legal relativo a los sefardíes, según Gallardón, implica un avance sustancial respecto a la reforma del Código Civil de 1982, que ya permitía otorgar la nacionalidad por carta de naturaleza a los sefardíes tras dos años de residencia en España.

Hace unos años se cifraban en 250.000 las personas que hablan el judeoespañol Ahora se suprimirá este requisito y bastará acreditar la condición de sefardí con un certificado de la Federación de Comunidades Judías, tras lo que los solicitantes, sus cónyuges e hijos menores gozarán de todos los derechos de protección y asistencia consular en España, ha dicho el ministro de Justicia.

Posteriormente, podrán inscribirse en el registro previa jura o promesa de fidelidad a la Constitución y al rey de España. Según los datos aportados por Gallardón, hace unos años se cifraban en 250.000 las personas que hablan el judeoespañol, aunque hoy es difícil calcular las "numerosísimas" peticiones de nacionalidad que llegan al Ministerio de Justicia.

El ministro de Exteriores y Cooperación ha recordado los vínculos históricos del pueblo judío y musulmán con España. "Nuestras relaciones no se han interrumpido nunca, no se han olvidado nunca, han sido tanto más intensas cuanto más tolerante, dialogante y democrática ha sido España", ha declarado.

Otro de los objetivos de la instrucción es, según Margallo, "recobrar la memoria de la España silenciada durante hace mucho tiempo" y culminar el camino "hacia la tierra y libertad" de los españoles que "añoran Sefarad" y viven en la diáspora. 

En el acto ha participado también el presidente de la Federación de las Comunidades Judías, Isaac Querub, que ha tenido un recuerdo para aquellos judíos que fueron expulsados de España en el siglo XV y sus descendientes, que hoy, tras 520 años de "nostalgia" y "añoranza" de la tierra de sus padres, accederán a la nacionalidad española "se encuentren en el lugar que se encuentren".