En el cierre de su programa, La mañana de La 1, Mariló Montero hizo una disertación sobre los hechos de El Salobral, en las que un hombre asesinó a varias personas antes de suicidarse. El asesino confeso era donante de órganos, pero la Organización Nacional de Trasplantes aseguró que sus órganos no serían trasplantados.

A tenor de estos hechos, la presentadora se planteó en directo una serie de "dudas" sobre si el alma del individuo permanece en los órganos que son trasplantados y si esa alma puede afectar al receptor. Terminaba su discurso diciendo "...yo no querría esos órganos. No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si ese alma está trasplantada también en ese órgano".

Sus palabras, dijo, fueron "posiblemente desafortunadas"Estas palabras provocaron un aluvión de críticas en Internet y las redes sociales, que reprochaban a la presentadora sus palabras, supuestamente perjudiciales para la imagen de la donación de órganos y supuestamente alejadas de la realidad científica y sus leyes.

Este miércoles, la presentadora ha pedido perdón por sus palabras, aunque ha asegurado que sigue teniendo la misma duda que le llevó a hacer aquellas afirmaciones. Sus palabras, dijo, fueron "posiblemente desafortunadas", pero eran "una opinión personal, no de RTVE". Así, Mariló Montero aseguró que se sostenía en sus palabras y que sólo hizo "una pregunta sobre si el órgano tiene alma". No obstante pidió disculpas a quien se hubiera podido sentir ofendido.

La presentadora aún no está segura se si es así, por lo que aseguró que le "gustaría comprobar con tiempo si esto está comprobado científicamente". Terminó su discurso lamentando que TVE se vea otra vez "comprometida" por una acción suya, en referencia a la tensa entrevista que mantuvo con la presentadora Anne Igartiburu. Además, Montero recalcó en varias ocasiones que ella es donante de órganos.