La Voz
Una imagen del 'talent show' 'La Voz', de Telecinco. TELECINCO

Cuando parecía que los concursos musicales languidecían definitivamente, el rotundo éxito de La voz ha venido a desmentirlo con unas audiencias que han igualado a las del mejor Operación Triunfo; productores, artistas y hasta la industria musical están de acuerdo: la clave de su éxito es su autenticidad.

En último viernes, el programa fue seguido por 6 millones de personas En La voz, que el último viernes siguieron 6 millones de personas en Telecinco, cuatro artistas —David Bisbal, Rosario Flores, Melendi y Malú— eligen "a ciegas" a los cantantes a los que quieren adoptar como "coach" (asesores) para ayudarles a competir en este espacio de talentos musicales.

Jesús Vázquez conduce este programa que cada semana se coloca también entre lo más comentado en las redes sociales, un éxito que ha "sorprendido" a propios y extraños, explica el presentador gallego, quien durante cinco años estuvo al frente de Operación Triunfo y ahora toma el relevo de un formato que no considera estancado, sino que ha necesitado "evolucionar".

"Al público le gusta ver cómo otra gente muestra su talento, y puede que un formato toque techo, pero hay quien le da una vuelta de tuerca y se produce un salto cualitativo", dice Vázquez, quien como primera razón del éxito de La Voz señala la "cascada de emociones" que supone escuchar a la gente cantando "sin que se valoren ni el físico, ni la imagen ni otro tipo de circunstancias".

Un formato sin guión ni formación de participantes

Los primeros sorprendidos son los coach, que están viviendo en esta primera fase las "sorpresas" de un formato "muy auténtico", en el que "no hay nada guionizado", explica la productora ejecutiva del programa, Susana Pérez, de Boomerang TV.

Aquí se desata la emoción desde el minuto uno, mientras que en 'OT' el público iba conociendo a los participantes a lo largo de varias semanas "Se implican y sienten sinceramente lo que están viviendo, y eso se agradece mucho en la televisión, donde todo parece más frío de lo que es", añade la productora, y explica que los concursantes de La voz fueron elegidos entre un casting de 10.000 personas, entre los que había "muchos profesionales", pero también gente de toda edad y condición, elegidos finalmente sólo por su voz.

A diferencia de otros concursos, en La voz no se forma a los participantes, solo se les da una oportunidad de mostrar sus dotes para la canción, "y tampoco se les juzga, no hay un tribunal por encima del bien y del mal decidiendo sobre lo que vale y lo que no", apunta Jesús Vázquez.

"Aquí se desata la emoción desde el minuto uno, mientras que en OT el público iba conociendo a los participantes a lo largo de varias semanas", explica el presentador en referencia al exitoso primer concurso de talento de este tipo que se emitió en España.

Tampoco hay convivencias de grupo ni otros tonos de telerrealidad, tan solo se muestra "la realidad de la vida" de los concursantes a través de sus familias, con las que el presentador comparte horas de "nervios, lágrimas y emociones", que reflejan historias de "esfuerzo y sacrificio" y también de "discriminación", apunta.

Un jurado que arriesgó

Los coach, que no saben nada de la vida de esas personas, a las que eligen solo por su voz, son parte fundamental del éxito de La voz; "todos se lo pensaron porque se arriesgaban con un programa nuevo", dice Pérez sobre la participación de estas estrellas de la música.

No obstante, los elogios a la versión española de este formato internacional, que se emite en 30 países, de figuras como Alejandro Sanz, que participó en la versión mexicana del concurso, dejan ver la simpatía con la que el mundo de la música ha visto este espacio, a diferencia de otros talent shows.

"La selección del jurado me parece muy acertada", afirma Javier Portugués Arribas, del departamento de Artistas y Repertorios de Sony Music Spain, y añade: "Es una aventura arriesgada si no tienes una actitud, unos conocimientos y un discurso que te hagan salir airoso de las situaciones que se viven en el programa".

La autenticidad del directo

Portugués, que desarrolla proyectos para los artistas de Sony, subraya también que es "muy de agradecer" que las actuaciones se desarrollen con música en directo, lo que da "un plus de autenticidad la momento".

La productora del espacio añade que "hacía mucho tiempo que la voz y la música no iban en directo en televisión, porque técnicamente es complicado, y eso también lo acaba valorando el espectador, porque ve algo real".

Para el especialista de Sony, La voz ha conseguido dar a conocer "a un buen montón de intérpretes que de otra manera nunca hubieran pasado un primer corte de casting", y destaca la participación de artistas con "un largo recorrido en teatro musical" (Paco Arrojo) e incluso experiencias discográficas (Susanna), para acentuar que se trata de un espacio "abierto de verdad todo el mundo".

La escalada de las audiencias de La voz, el primer programa de entretenimiento que crece consecutivamente en sus cinco primeras ediciones desde Operación Triunfo (2001), tendrá continuidad la semana próxima, cuando se inicie la fase de las "batallas", duelos "fratricidas" entre los grupos de cada coach. Y el público decidirá en una tercera etapa "quién es la voz de España", anuncia Jesús Vázquez.