Medicamentos
Una mujer muestra varios medicamentos en su mano. ARCHIVO

Los responsables de Sanidad de Andalucía, Asturias, Canarias y País Vasco han rechazado en un comunicado conjunto, difundido desde el Gobierno Vasco, las políticas "regresivas" que el Ministerio que dirige Ana Mato pondrá en marcha a partir del 1 de septiembre, motivo por el que no han acudido este miércoles a la reunión "informal" de consejeros autonómicos celebrada en Valladolid.

Los cuatro departamentos han pedido al Gobierno que impulse el diálogo y han rechazado los recortes y se han referido expresamente a la "retirada de medicamentos del sistema de financiación pública" y a la "implantación de un sistema de aseguramiento ya superado en España que pone fuera de la asistencia sanitaria pública a ciudadanos españoles" y "a extranjeros que residen en España".

En este sentido, han expresado su rechazo "a todas aquellas medidas que vayan en contra de mantener los principios de universalidad de la atención y cohesión del sistema territorial". Asimismo, han pedido, "una vez más", al Ministerio de Sanidad "que impulse el diálogo social e institucional con todas las autonomías, partidos políticos y agentes sociales en el seno del Consejo Interterritorial y en las sedes parlamentarias".

También han solicitado al Ministerio de Sanidad que respete el ámbito de decisión de las autonomías y que entienda que la sanidad es un espacio constitucional de responsabilidad compartida, recordando que la aportación de las comunidades autónomas puede además mejorar la calidad y eficiencia de la sanidad española.

Además, han advertido de que la reforma del Sistema Nacional de Salud debe partir del diálogo conjunto institucional y democrático, situación que no se ha dado hasta ahora. Por último, han advertido de que la solución a la actual situación de retracción de la economía no pasa por imponer un modelo económico y social basado en la restricción de derechos fundamentales básicos como la sanidad, ni por privatizar la cobertura y gestión de los servicios públicos.

También han considerado que el respaldo social, político y profesional que existe actualmente en torno al Sistema Nacional de Salud "puede quebrarse si prolifera la pérdida de los principios de equidad y cohesión".