Carabanchel
Imagen de archivo de un parque de Carabanchel. JORGE PARÍS

Son barrios con una tasa de paro superior a la media. Con dificultades de convivencia entre vecinos. Con un alto índice de fracaso escolar, adolescentes metidos en pandillas o un gran número de ancianos viviendo en soledad. El Ayuntamiento de Madrid  intentará solucionar estos problemas con cinco planes de barrio en Almenara y Bellas Vistas (Tetuán), Gran San Blas y Simancas (San Blas) y Comillas (Carabanchel). Sin embargo, las restricciones presupuestarias lo pondrán difícil: el plan municipal solo contempla un millón de euros a repartir entre las cinco zonas durante 2012.

Estos nuevos planes de barrio se suman a otros 16 que se vienen realizando desde 2009 en otras tantas áreas deprimidas de la capital, como Pan Bendito (Carabanchel), San Cristóbal de los Ángeles (Villaverde), El Pozo (Puente de Vallecas) u Orcasur (Usera).

Sin embargo, entre aquellos planes y los nuevos hay una gran diferencia: los proyectos de 2009 se firmaron cuando todavía se destinaba algo de dinero a grandes inversiones; los actuales llegan en un momento de recortes. Por ello, aquellos planes incluían medidas que requerían más presupuesto, como obras de aceras y mobiliario urbano, despliegue de policías municipales en zonas conflictivas  o compromisos de ampliar la atención domiciliaria a personas mayores.


"Un granito de arena"

Mientras, las 181 nuevas actuaciones de Tetuán, Carabanchel y San Blas se centrarán en medidas más baratas, como talleres formativos para desempleados, cursos de convivencia vecinal, alfabetización para adultos y planes contra el absentismo escolar. "Son un paso más para mitigar el retroceso que sufren los barrios, pero son solo un granito de arena", apuntó el miércoles el presidente de la Federación de Vecinos, Ignacio Murgui, tras firmar el convenio con Botella.

En 2011 se dejó  sin cumplir el 15%

Los planes de barrio vigentes desde 2009 tienen un "nivel de ejecución muy alto", aseguró el jueves Ana Botella. Sin embargo, la alcaldesa admitió que el año pasado se dejó sin cumplir casi el 15% de lo previsto (según sus propios datos, el nivel de ejecución llegó al 85,18%). Desde 2009, el Ayuntamiento ha dedicado 23,5 millones de euros a ello. Por otro lado, Botella y los vecinos acordaron la ampliación del servicio de dinamización vecinal para promover la convivencia en los barrios.

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