La primera visita del Pontífice a este país, adonde llegó el sábado para estar poco más de 24 horas, pondrá fin al V Encuentro Mundial de las Familias y planea reunir alrededor de un millón de personas durante la misa que el Papa oficiará el domingo en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, junto al moderno Palau de les Arts diseñado por Santiago Calatrava.

Benedicto XVI ha modificado el trayecto de su 'Papamóvil' desde su llegada al aeropuerto de Manises, a las 11:30, hasta la Catedral para efectuar una parada en la estación de metro de Jesús, donde se rescató a las víctimas.

En este lugar, donde cartas, fotos, velas y mensajes recuerdan a los fallecidos en el accidente, el Pontífice rezará por las víctimas mortales y por sus familias, y posteriormente rezará un responso en la Basílica de la Virgen de los Desamparados, la patrona de Valencia.

En toda la ciudad, las insignias vaticanas adornaban árboles, balcones y farolas, junto a fotografías de Benedicto XVI y mensajes dirigidos al Pontífice, de 79 años, como 'Bienvenido, Benedicto' o 'Benedicto, amigo, la familia está contigo'.

La organización ha convocado una 'gran ola humana' de 11 kilómetros para recibir al Papa.

Además, alrededor de 3.500 medios de comunicación han solicitado acreditación para el evento, que sucede un año después de la legalización de los matrimonios homosexuales en España, algo que desde la Iglesia se ha calificado como una amenaza de la familia tradicional.

Margarita Ordóñez, de 45 años, ha viajado desde La Coruña con sus tres hijos, uno de 14 años y dos mellizos de ocho, en un grupo de 160 personas para estar con el Papa en el tercer viaje que este realiza fuera de Roma desde su elección en abril de 2005.

Esta responsable de Recursos Humanos en una empresa afirma que decidió viajar a Valencia para defender la institución de la familia 'porque está en peligro y porque están yendo a por ella'.

Durante los días anteriores a la visita del Papa, que tiene previsto comer paella el sábado, casi 10.000 voluntarios procedentes de 44 países han trabajado en distintas labores, como repartir banderas, adornar las calles o repartir información.

'Hoy nos han mandado limpiar pintadas de las paredes con críticas al Papa', dijo el viernes Alicia Martínez, una maestra de 30 años.

La Generalitat va a reforzar el servicio de emergencias 112 y la atención de llamadas en distintos idiomas, debido a la presencia de peregrinos de muchas nacionalidades.

Se espera que la defensa de los valores de la familia tradicional sea uno de los temas que traten en su encuentro Benedicto XVI y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, previsto para las 18:30 horas, justo después de la visita de cortesía que el Papa realizará a los reyes don Juan Carlos y doña Sofía.

El Gobierno ha anunciado que Zapatero no acudirá a la misa del domingo, aunque sí lo harán los titulares de los ministerios de Justicia y de Exteriores.

Como aperitivo del encuentro, la playa de la Malvarrosa acogió el viernes el Rosario de las Familias.

/Por Raquel Castillo/