Consejo de Seguridad de la ONU
El Consejo de Seguridad de la ONU, durante una reunión sobre la situación en Siria, en una imagen de archivo. ANDREW GOMBERT / EFE

Rusia y China vetaron este sábado en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que buscaba una salida a la crisis de Siria mediante el apoyo el plan de transición de la Liga Árabe (que estipula que el presidente Bachar Al Asad traspase sus poderes al vicepresidente y la formación de un Gobierno de unidad nacional) y que condenaba la violencia del régimen de Damasco contra la población civil.

El máximo órgano de decisiones de la ONU, que en febrero preside Togo, se mostró así incapaz de hablar con una voz única sobre la crisis siria, después de once meses de violenta represión del régimen sirio hacia opositores y manifestantes.

Seguiremos trabajando con la Liga Árabe, su plan está encima de la mesa "Es un día triste, pero no nos pararemos aquí. Seguiremos trabajando con la Liga Árabe, su plan está encima de la mesa", afirmó el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, que insistió en que se seguirá "intensificando la presión" para que la Unión Europea (UE) amplíe las sanciones hacia ese país.

Araud añadió que "algunos países han obstruido de manera sistemática las acciones del Consejo", al tiempo que acusó a esas naciones, Rusia y China, de ser "cómplices de la política de represión del régimen sirio".

El representante de Francia subrayó que su país sentía "una gran tristeza y preocupación por este día triste por ese doble veto, que es también un día triste para los sirios y para todos los demócratas". "Es un escándalo. Este Consejo debe instar al presidente de Siria, Bachar Al Asad a poner fin a la violencia y a la sistemática violación de los derechos humanos de manera inmediata", dijo el embajador alemán ante la ONU, Peter Wittig.

La resolución, presentada inicialmente por Marruecos, era respaldada por Arabia Saudí, Libia, Bahrein, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Omán y Turquía, así como por los miembros permanentes del Consejo Francia, Reino Unido y Estados Unidos y los temporales Alemania, Colombia, Portugal y Togo, entre otros.

"Estados Unidos está asqueado", afirmó la embajadora de EE UU ante la ONU, Susan Rice, al tiempo que aseguró que durante varios meses "este Consejo ha sido rehén de dos miembros", al tiempo que agregó que "esa intransigencia es más vergonzosa si cabe cuando uno de los miembros de este órgano proporciona armas a ese país", en referencia a Rusia, el principal proveedor de armas de Damasco.

Ofensiva mortal en Homs

Poco antes de que comenzase la reunión del Consejo, la oposición siria denunció el bombardeo por parte de las fuerzas de seguridad sirias de la castigada ciudad de Homs, en la que según ellos es la mayor masacre desde que comenzó la represión. La ofensiva militar siria en Homs produjo más de un centenar de muertos, aunque las cifras varían desde 147 que señaló la Comisión General de la Revolución Siria a las 260 anunciadas por el Consejo Nacional Sirio (CNS).

Dan una "licencia para asesinar"

El Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal organización opositora del país, calificó este veto de Rusia y China como "una autorización al régimen de Damasco para asesinar". Así lo ha asegurado un dirigente del CNS, Ahmad Ramadán, quien ha dicho que el veto es "un intento de detener cualquier proceso político para dar una solución a la crisis en Siria y deja la puerta abierta al lenguaje de la muerte".

Ramadán afirmó que el CNS "condena rotundamente lo que han hecho Rusia y China, y piensa que Moscú y Pekín no han mirado con sabiduría el futuro de sus relaciones con el pueblo sirio".

Dos frentes de actuación

Ramadán explicó que el Consejo actuará ahora en dos frentes: acudirá a la Asamblea General de la ONU para pedir el apoyo de los estados miembros, y se dirigirá a los países árabes y a sus aliados para formar un grupo de contacto internacional que trabaje para aislar al régimen con el fin de que no le lleguen "las herramientas de la muerte que le ofrecen amigos como Rusia".

Una "bofetada" a la Liga Árabe

La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) afirmó que el doble veto es una "bofetada" a la Liga Árabe y una "traición" a los sirios. El responsable de HRW para asuntos de la ONU, Philippe Bolopion, aseguró que, si "los vetos de Moscú y Pekín de hace cuatro meses eran irresponsables, los de este sábado (después de semanas de juegos diplomáticos rusos y de la masacre de Homs) son incendiarios".

Bolopion agregó que las muertes en Siria "casi se han duplicado en los últimos cuatro meses y hay cada vez mayores riesgos de que el régimen (de Bachar Al) Asad vea este doble veto como una luz verde para más violencia". "El Gobierno ruso no está solo armando a un Gobierno que asesina a su propio pueblo, sino que además le ampara diplomáticamente", denunció Bolopion.