Su cuñada: "Rocío Jurado debe estar dando palmas por bulerías, con lo que a ella le gustaban las masas"

Lo ha dicho esta mañana Rosa Benito, cuñada de Rocío Jurado y esposa de Amador Mohedano: "Si todo es como en la película Ghost, Rocío Jurado debe estar dando palmas por bulerías en el cielo al ver su funeral, con lo que a ella le gustaban las masas"
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La cantante y artista Rocío Jurado recibió ayer el último adiós de su familia a través de un funeral multitudinario, 14 días después de su muerte.

La ceremonia tuvo lugar en la madrileña catedral de la Almudena y en ella se dio cita la familia Jurado al completo, arropados por más de 1.000 personas repartidas entre admiradores y amigos que también quisieron despedirse por última vez de la que, en vida, fue conocida coo 'la más grande'.

Una hora antes del comienzo de la misa fneral, había cerca de 1.000 personas en el interior del templo y en torno a 300 aguardando en la salida abarrotaron la catedral.

La familia se muestra muy agradecida ante las muestras del cariño del público, llegado de toda España. Así lo ha manifestado Rosa Benito, cuñada de Rocío Jurado, que ha acudido esta mañana al programa de Ana Rosa Quintana, donde colabora habitualmente. También ha incidido en la polémica suscitada en torno a Sara Montiel: "No es cierto que Sara visitara a mi cuñada en Houston, ni siquiera tenemos su teléfono. Allí fue a vernos gente que incluso ni conocíamos, pero ella no estuvo allí". El funeral, calificado como muy emotivo por la familia, era un hervidero de gente. En más de una ocasión se rogó silencio por parte de miembros de la organización de la Almudena que, debido al bullicio incesante se vieron obligados a recordar "la sacralidad del templo".

La celebración comenzó unos minutos antes de la hora prevista, las 20:00 horas.

Los oficios corrieron a cuenta del deán de la catedral Antonio Astillero. Con él, concelebraron la misa otros dos sacerdotes, uno de ellos el capellán personal de Rocío Jurado.

En las primeras filas se pudo ver al viudo, un emocionado José Ortega Cano acompañado de su madre, Doña Juana y de la hija de la cantante, Rocío Carrasco, agarrada permanentemente a su pareja Fidel.

A su izquierda se encontraba el hermano y manager de la difunta, Amador Mohedano. También estaba una de las sobrinas de Rocío Jurado, Rosario Mohedano, acompañada de su madre, Rosa Benito.

La primera lecura fue la carta de San Pablo a los Tesalónicos y la lectura de las sagradas escituras correspondieron al Evangelio de San Juan.

Para gente creyente como lo era Rocío, la muerte es un dolor pero ante todo, es vida
Durate la homilía, Atilleros manifestó que "para gente creyente como lo era Rocío, la muerte es un dolor pero ante todo, es vida". "Morir es vivir para siempre", añadió.

Según dijo, "la copla más bonita de Rocío ha sido su muerte cristiana porque ha supuesto un ejemplo de vida".

Además el sacerdoe mostró su confianza en que Rocío "ya esta junto a su querida virgen de Regla".

Al final por expreso deseo, la familia pidió por favor que no se diese el pésame a la salida por lo que al terminar el acto, los más allegados abandonaron la catedral, eso sí, con dificultades ante el excesivo número de persones que querían saludarles y agasajarles.

Al funeral asistieron figuras tan conocidas como la también artista Sara Montiel, el torero Jaime Ostos que acudió en soltario, la mujer de Raphael, Natalia Figueroa, los humoristas Raul Sender y Arévalo, el representante de artistas, 'ElCapi', la cantante Marian Conde, el presentador José Manuel Parada, Belén Esteban, Marc Ostarcevic y TonyGenil entre otros, así como multitud de periodistas que tuvieron alguna relación con la cantante.

En medio de la polémica

El funeral se celebró en medio del torbellino creado por la cuñada de la artista, Rosa Benito, cuando afirmó que Julio Iglesias plantó a la artista en su última actuación porque el dinero que le ofrecían estaba por debajo de su caché.

La esposa de Amador Mohedano explicó que la artista se desplazó hasta Miami para grabar y que Julio Iglesias le dio plantón y no se presentó, lo que, según Rosa Benito, provocó una gran congoja en la artista, que ya estaba muy enferma.

Rosa Benito también ha declarado que, después de lo que ha sucedido, la presencia de Julio Iglesias en el entierro de Rocío Jurado era innecesaria.

Los allegados de la artista anunciaron también que el viernes, día 30 de junio, a las 19.00 horas, se oficiará otra misa en la Catedral de Sevilla "por el eterno descanso de su alma".

La cantante padecía un cáncer de páncreas desde hacía dos años y murió en su domicilio de la urbanización madrileña de la Moraleja, acompañada de sus familiares, entre ellos, su esposo, el torero José Ortega Cano, y su hija Rocío Carrasco.

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