Silvio Berlusconi presentó este sábado por la noche su dimisión como primer ministro de Italia al presidente de la República, Giorgio Napolitano, según informaron fuentes de la Jefatura del Estado. Antes de dirigirse al palacio presidencial para anunciar de manera oficial su marcha del Gobierno, el que hasta ahora era primer ministro italiano anunció la dimisión a su Gabinete durante un Consejo de Ministros, según un comunicado de la presidencia del Gobierno.

Miles de ciudadanos se han concentrado en torno al palacio presidencial para celebrar el fin de 'Il Cavaliere' En la nota oficial, la Presidencia destacó que Berlusconi presentó su dimisión "tras concluirse el programa parlamentario del examen y aprobación de la Ley de Estabilidad y del Presupuesto del Estado". En el comunicado se informa de que Napolitano, como establecen las normativas, se "reserva la decisión" (es decir, si acepta o no la dimisión).

Además, el presidente Napolitano agradeció a Berlusconi "la colaboración" y destacó que este domingo pone en marcha la ronda de contactos con las fuerzas políticas y sociales para presentar un nuevo Ejecutivo.

Miles de personas congregadas en torno al palacio del Quirinal recibieron la noticia de la dimisión con aplausos y vítores e impidieron por unos momentos que Berlusconi pudiera salir de la sede de la Presidencia.

Ronda de consultas

Napolitano comienza este domingo una ronda de consultas para configurar un nuevo Ejecutivo de emergencia que saque a Italia de la crisis económica que atraviesa. Los primeros que Napolitano tiene previsto recibir son los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Renato Schifani y Gianfranco Fini, respectivamente, después seguirán los portavoces de los grupos parlamentarios y concluirá con los presidentes eméritos de la República.

Los socios de Berlusconi, la Liga Norte, ya aseguraron que no apoyarían a Monti como primer ministro No se descarta que este domingo se encargue la formación de nuevo Gobierno para que el lunes, cuando abran los mercados financieros, Italia tenga nuevo Ejecutivo que ponga en marcha las medidas económicas exigidas por la UE. Desde hace días, se habla de que Napolitano elegirá un Gobierno presidido por el excomisario de la Unión Europea (UE), Mario Monti, de 68 años.

La hipótesis de un Gobierno presidido por Monti ha sido aceptada ya por el llamado 'Tercer Polo', formado por Alianza para Italia (API), Unión de Demócratas y Cristianos (UDC) y Futuro y Libertad (FLI), o por el Partido Demócrata (PD), mientras que Italia de los Valores aceptó con condiciones.

También el partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad (PDL), dio su visto bueno a la posibilidad de "negociar con Monti para crear su Ejecutivo", pero puso como condiciones que "su programa de gobierno esté circunscrito solo a la aprobación de los "29 puntos" contenidos en el documento con las reformas que se prometieron a la Unión Europea para reducir la deuda.

Miembros del PDL añadieron que esperan que se trate de un mandato breve y que no se presente ni él, ni los ministros que formarán su Ejecutivo, como candidato en las próximas elecciones, y que su Gobierno esté formado únicamente por tecnócratas.

Quienes ya han asegurado que no apoyarán a Monti han sido los socios de Berlusconi, la Liga Norte, que siguen insistiendo en la necesidad de ir a las urnas.

Aprobación de los presupuestos de 2012

La Ley de presupuestos para 2012, que incluye las reformas económicas exigidas a Italia por la UE, salió adelante en el Congreso con 380 votos a favor, 26 en contra y dos abstenciones, después de más de cinco horas de debate en el que los diferentes grupos parlamentarios tomaron la palabra para indicar su intención de voto.

La llegada de Berlusconi al hemiciclo fue recibida con aplausos y vítores de sus parlamentarios, que también mostraron su apoyo al portavoz del partido gubernamental Pueblo de la Libertad (PDL) en la Cámara Baja, Fabrizio Cicchitto, que defendió la actuación de Berlusconi. Su partido, Pueblo de la Libertad, ovacionó al 'Cavaliere' a su entrada en la Cámara de los Diputados y le gritaron "¡Silvio!, ¡Silvio!", como gesto de apoyo.

No obstante, inmediatamente después, los diputados del partido de Berlusconi mostraron signos de desaprobación y han gritado "¡Traidores!" a los diputados del grupo Mixto que este sábado abandonaron el partido y que el pasado martes dejaron a Berlusconi sin mayoría en el Parlamento. El parlamentario Roberto Antonione, uno de los diputados que abandonaron al 'Cavaliere', ha asegurado que su comportamiento ha sido "leal" y que tan solo aseguraron que un Gobierno "sin mayoría" no podía gobernar.

Los italianos celebran el adiós de Berlusconi

Berlusconi tuvo que hacer un recorrido alternativo para llegar al palacio presidencial del Quirinal, en donde presentó su dimisión, debido a las miles de personas congregadas en la plaza del palacio y las calles adyacentes por donde tenía previsto pasar. A su entrada, los gritos contra el político conservador arreciaron: "Bufón", "mafioso", o "a casa" fueron algunos de los coros que se escucharon.

Algunos de los presentes portaban pancartas en las que agradecían a Napolitano su actitud en esta crisis política y ensalzaban que "por fin" Berlusconi abandonara el poder, mientras otras reproducían la portada de la revista Time, en la que aparece una foto del primer ministro bajo el título "El hombre tras la economía mundial más peligrosa".

Minutos antes de su llegada al Quirinal, Berlusconi había declarado a los medios que se ha sentido "profundamente dolido" por las protestas de miles de ciudadanos que se manifestaron también en torno a la sede del Gobierno, el palacio Chigi al grito de "dimisión, dimisión".

Condiciones de Berlusconi

El sábado a mediodía, Berlusconi mantuvo un encuentro de dos horas con Monti para tratar la formación de un futuro Ejecutivo, después de que el mandatario afirmara que no aceptaría ninguna "humillación" y que no aceptaría un Gobierno liderado por Monti.

Sin embargo, según confirmaron fuentes del partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad, al diario La Repubblica, el 'Cavaliere' habría exigido a Monti que el actual subsecretario de la Presidencia, Gianni Letta, permaneciera en su puesto como condición para apoyar al nuevo Ejecutivo de emergencia que tendrá que sacar a Italia de la crisis y aplicar las reformas prometidas a la Unión Europea.