Una mujer embarazada
Imagen de una embarazada. ARCHIVO

El embarazo de una niña de 12 años, violada por un desconocido, ha levantado de nuevo la polémica en Nicaragua entre Gobierno, Iglesia y la sociedad civil sobre la penalización del aborto terapéutico.

La niña, que ha alcanzado casi su semana 36 de gestación, se encuentra en una "situación dramática", dijo este sábado a medios oficiales la primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno, Rosario Murillo. La menor pertenece a la comunidad indígena Walpa Siksa, en el Caribe Norte, una de las más pobres de Nicaragua.

La niña se encuentra desde hace dos días en el Hospital Materno-Infantil Bertha Calderón, de Managua, y según Nuevo Diario, su situación es "crítica" porque las autoridades se niegan a practicarle un aborto terapéutico.

Según Nuevo Diario, los padres de la niña solicitaron hace dos días a las autoridades sanitarias la interrupción del embarazo porque presenta un cuadro de eclampsia (convulsiones). Agregó que la paciente, que llegó al hospital con desgarres vaginales y está bajo cuidado médico, fue intervenida quirúrgicamente por presentar un proceso avanzado de sepsis.

La negativa del Gobierno

Murillo afirmó que el Gobierno de su marido, Daniel Ortega, protege la vida, "máxime tratándose de un embarazo a punto de concluir".

Este es el cuarto caso en Nicaragua de una menor que queda embarazada en los últimos años víctima de abusos sexuales.

Manifestación a favor del aborto terapéutico

Cientos de mujeres nicaragüenses pidieron el jueves la despenalización del aborto terapéutico, en una manifestación cuyo lema fue "Día de luto nacional, ninguna muerta más".

El Parlamento de Nicaragua prohibió el aborto terapéutico por petición de la iglesia, cuando figuraba en el Código Penal El Parlamento nicaragüense escuchó las peticiones de las iglesias católica y evangélica para prohibir el aborto terapéutico, que figuraba en el Código Penal desde hacía más de un siglo.

La legislación permitía practicar este tipo de interrupción del embarazo si era "determinado científicamente, con la intervención de tres facultativos por lo menos, y el consentimiento del cónyuge o pariente más cercano a la mujer".

Ortega, que se presenta a la reelección en los comicios del 6 de noviembre, se opone a restituir el aborto terapéutico en la legislación.

En julio, una delegación de Amnistía Internacional (AI) que visitó Nicaragua pidió que el aborto terapéutico fuera legalizado para niñas que fueran víctimas de violación y mujeres cuyo embarazo ponga en riesgo su vida. Según AI, en el mundo el 98% de los países permiten esa práctica médica.