Ama de casa
Una mujer, fregando.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha adoptado este jueves la Convención sobre el Trabajo Doméstico, el primer instrumento jurídico internacional en la historia que protege a esta categoría de empleados y les garantiza condiciones decentes.

Este nuevo instrumento legal, que desde ahora se llamará Convención 189, busca terminar con la histórica discriminación en el sector del trabajo doméstico, ampliamente dominado por mujeres, sobre todo en América Latina y en los países desarrollados.

Investigaciones realizadas por distintas entidades coinciden en que más de 100 millones de trabajadores en el mundo se dedican a tareas domésticas, una cifra que, sin embargo, puede ser en la realidad muy superior por tratarse frecuentemente de una actividad realizada en la clandestinidad.

La convención ofrece a los trabajadores domésticos el derecho al sueldo mínimo nacional, a la seguridad social y a un descanso mínimo semanal, entre otras mejoras.

Aprobada por amplia mayoría

Esta nueva norma fue adoptada en una votación en la que participaron representantes de gobiernos, de sindicatos y de patronales, en virtud del carácter tripartito de esa agencia de Naciones Unidas.

Según las reglas de la OIT, el voto de los delegados gubernamentales cuenta por dos, y el de trabajadores y empleadores por uno en cada caso.

La convención se ha aprobado con 396 votos a favor y 16 en contra A favor hubo 396 votos, frente a 16 en contra y 63 abstenciones, con lo que se superó ampliamente la mayoría de dos tercios, equivalente a 275 votos, requerida para la adopción de la convención.


En una votación separada se aprobó una norma, por 434 votos, contra 8 oposiciones y 42 abstenciones, que complementa la primera y ofrece detalles sobre los derechos que se reconoce internacionalmente a los trabajadores domésticos.

Difícil ratificación

La emoción invadió la gigantesca sala de conferencias de la ONU en Ginebra, donde los representantes sindicales de los empleados domésticos saltaron de sus asientos y aplaudieron durante un largo rato al escuchar el resultado de la votación.

A pesar del amplio respaldo que esta nueva norma recibió, varios gobiernos expresaron minutos después ciertas reservas, incluso algunos que votaron a favor, y anunciaron que será difícil que la ratifiquen.

Reino Unido ha anunciado que no ratificará esta nueva norma Explicaron que es previsible que encuentren dificultades para incorporar sus enunciados en sus legislaciones nacionales, en tanto que otros manifestaron su desacuerdo con algunos puntos.

Los delegados de los gobiernos de Suiza, Canadá, Holanda y Estados Unidos pidieron la palabra para expresar su complacencia por la aprobación de la convención, pero adelantaron que tendrán que analizar las condiciones de ratificación y que es probable que encuentren obstáculos de orden técnico.

El Reino Unido anunció que no la ratificará por objetar algunas disposiciones que contiene, principalmente la posibilidad de realizar inspecciones de trabajo en casas privadas donde haya trabajadores domésticos.