PREGUNTA. Cada vez que acabo de tener relaciones con mi chico, voy al baño con ganas de hacer pis y no puedo. ¿Por qué sucede esto?

Cuando mantenemos relaciones sexuales la vejiga se estimula por los movimientos del acto sexual. La presión provoca la misma sensación que tenemos cuando queremos ir al baño; sin embargo, al terminar el acto sexual e intentar orinar no conseguimos que salga nada. Así que se puede decir que esa sensación es 'ficticia'. En estos casos lo mejor es relajarse y dejar que pase el tiempo hasta que tengamos ganas 'de verdad' de querer orinar. 

PREGUNTA. ¿Tengo que cambiarme el preservativo cada vez que cambio de penetración anal a penetración vaginal?

Sería lo ideal y aún más si la relación sexual se realiza con una persona que no es tu pareja habitual. Hay varias razones por las que debemos cambiar el condón. La primera y más importante es por evitar el riesgo de contagio de una enfermedad de transmisión sexual. La segunda razón es por higiene, ya que en el ano podemos encontrar residuos fecales que provoquen una infección al ser introducidos por la vagina. Lo mejor es tener a mano más de un preservativo, comenzar por un tipo de penetración y después, cambiar y acabar con otra.

PREGUNTA. Cuando lo hago con mi chica tardo bastante en eyacular, pero si me toco yo solo no tardo ni un minuto. ¿A qué se puede deber?

Cuando nos masturbamos, somos nosotros mismos los que nos marcamos el ritmo que nos gusta y estimulamos los lugares que nos dan más placer. Por eso, es más fácil que lleguemos al orgasmo con mayor rapidez que si lo hiciéramos con la pareja. Masturbarse es una práctica didáctica, sexualmente hablando, ya que descubrimos nuestros gustos. Lo que hay que intentar es transmitir lo que más placer nos da a la persona con la que compartimos sexo y así, disfrutar los dos.