Era un día más en la jornada laboral de la conductora de Uber Rebecca Hobbs. Recogió a Staci Eddy, una clienta que había solicitado un servicio en Los Ángeles y, antes de arrancar de nuevo el coche, un enorme halcón se posó sobre el capó del automóvil.

El ave, un halcón de cola roja muy común en la ciudad, aterrizó y no se movió de ahí ni cuando el coche empezó a circular por las calles de la ciudad. Hasta 15 minutos aguantó posado en el capó, mirando con ojos asesinos a los pasajeros, tal y como informa Mashable.

"Nos está mirando como si estuviera mirando nuestras almas", comenta uno de los viajeros en un vídeo de YouTube que captó el increíble momento.

Es muy común encontrarse con estos halcones en la ciudad de Los Ángeles, de hecho, hay otros vídeos en los que aparecen situaciones similares, aunque nunca antes se había encontrado uno que estuviera posado durante tanto tiempo encima de un vehículo, sobre todo cuando están en movimiento.

"Me sentí como un Uber para halcones. Espero que me diera cinco estrellas", comentó la conductora en el vídeo.