Gatos
Una imagen con varios gatos. PIXABAY

La isla de Umashima, en Japón, es conocida como la 'isla de los gatos' al haber más gatos que población humana. Sin embargo, en los últimos años se ha producido una caída considerable en la población felina.

Diferentes grupos de bienestar animal han expresado su preocupación por lo ocurrido desde el año 2014, cuando pasaron de 90 gatos a 30. Los temores de que los gatos habían sido envenenados han aumentado este año después de que los residentes encontraran rebanadas de pescado con una misteriosa sustancia azul en múltiples lugares de la isla. Además, en 2017 cinco animales fueron encontrados muertos en el puerto, con espuma en la boca, tal y como recoge The Guardian.

Umashima siempre ha sido hogar de una gran población de gatos. A pesar de que las protectoras han tenido que realizar algunas acciones para controlar las colonias, nada explicaba la fuerte caída en el número de felinos. "No es una disminución normal, no hay duda que un elemento externo y humano lo está causando", explica Kunihisa Sagami, directora de una fundación que esteriliza gatos.

Ver esta publicación en Instagram

Cat Island , Umashima Japan, 日本馬島#photography #travel#catisland #streetphotography #umashima #japan

Una publicación compartida de Angela (@cc.angela) el14 Feb, 2019 a las 6:06 PST

Unos días después de que las muertes atrajeran la atención de los medios locales, una televisión japonesa encontró a un posible culpable de la muerte de los animales. Un hombre contó que había colocado un químico agrícola en el pescado para evitar que los cuervos se comieran sus plantaciones de patata. "Nunca fue mi intención dañar a ningún gato", aseguró.

Sachie Yamazaki, miembro de Scat, un grupo local contra la crueldad animal, afirmó que la policía estaba investigando las muestras del pez para ver si contenía veneno. "No hay tantos cuervos en Umashima, la comida estaba claramente dirigida a los gatos", alegó.

Para garantizar la seguridad de los felinos que habitan la isla, los activistas están considerando evacuarlos hasta que se retire todo el pescado envenenado. Además, algunos residentes de la isla se sienten tristes por lo ocurrido. "Si alguien es responsable de esta crueldad, quiero que pare", comentó uno de ellos.