Donald Trump
Donald Trump recibe a los invitados en la Casa Blanca durante la recepción de Hanukkah. GTRES

Desde que Donald Trump se postulase como candidato para alcanzar la presidencia de Estados Unidos, su cuenta oficial de Twitter se convirtió en centro de atención para millones de internautas, no solo por su relevancia pública sino por su falta de control a la hora de escribir.

Trump no tiene tapujos a la hora de publicar todo lo que se le pasa por la cabeza: es compulsivo, políticamente incorrecto y, muy a menudo, torpe, lo que le lleva a cometer multitud de errores.

Uno de estos últimos, concretamente una falta de ortografía, le ha vuelto a convertir en el centro de las mofas de multitud de tuiteros.

El fallo se ha producido en un par de mensajes dirigidos contra los demócratas, que no han sido capaces de encontrar la "pistola humeante" en el caso que investiga la injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Sin embargo, en vez de "smoking gun", Trump escribió "smocking gun". De este modo, la expresión da pie a numerosos dobles sentidos. Uno de los significados de "smocking" tiene que ver con una forma de decoración en prendas de vestir mediante telas plegadas. Sin embargo, en jerga, este término también tiene connotaciones sexuales relacionadas con un tipo de fetiche vinculado al body painting.

Eso ha desatado el humor en las redes y ha generado infinidad de memes y chistes. Incluso figuras como Stephen King y Monica Lewinsky se han sumado al cachondeo generalizado.