¿Cómo afronto la recta final con los deberes de mis hijos?

Los alumnos deben aprender a trabajar de manera individual, para no cargar a los padres de trabajo.
Los alumnos deben aprender a trabajar de manera individual, para no cargar a los padres de trabajo.
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Completa la frase con un verbo en subjuntivo que implique negación; ¿cuánto mide el diámetro de tres campos de fútbol' ; graba una conversación en inglés sobre tus gustos musicales y compártela con el grupo; crea una partitura musical con ayuda de tu flauta; elabora un disfraz casero; programa una obra de teatro. Estos son algunos de los muchos ejercicios que estos días han estado realizando en casa los cientos de miles de alumnos desde infantil hasta secundaria que han cambiado los pupitres de su colegio por la mesa de su cuarto debido a la crisis de la COVID-19. Un estado de alarma que ha provocado que docentes y estudiantes tengan que trasladar las aulas a los hogares, algo que para ellos no es nada fácil, pero para los padres mucho menos.

En las últimas semanas, son cada vez más recurrentes las llamadas de algunos padres a las consultas de educadores y psicólogos para pedirles ayuda porque la situación les desborda debido al hecho de que muchos progenitores ya han tenido que volver a sus trabajos y la conciliación laboral y familiar ha saltado por los aires.

"La dificultad para que los padres puedan gestionar el tema de los deberes depende mucho de las franjas de edad"

"Estamos viviendo una situación muy complicada en todos los aspectos de nuestra vida, pero lo cierto es que la dificultad para que los padres puedan gestionar el tema de los deberes depende mucho de las franjas de edad. En este caso, los alumnos de primaria son los que demandan más atención por parte de los adultos, que han tenido que ejercer de profesores, involucrándose, día a día, con muy pocos recursos y mucha imaginación. Muchos niños pequeños no saben descargar sus tareas todavía o conectarse a los 'chat' escolares para seguir las clases y son los padres los que tienen que estar pendientes de ayudarles con la logística y,en muchos casos, no es posible por falta de tiempo y, en otros, por falta de recursos y de habilidades para hacerlo", señala Luisa Maestro, psicóloga clínica infantil de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Salud y representante del Colegio Profesional de Psicología de Aragón.

En estos casos, Maestro aconseja a los padres que han vuelto a trabajar que intenten, en la medida de lo posible, seguir implicándose en las tareas, pero que sobre todo no se exijan más de la cuenta, que "sean flexibles con ellos mismos y con sus hijos. Lo importante es que los niños sientan que los padres están ahí apoyándoles y ayudándoles, pero rebajando el nivel de exigencia y autoexigencia si no llegan a todo", recalca Maestro, quien recuerda que los mejores resultados se dan dentro de las familias más flexibles, las que trabajan con sus hijos sin broncas ni castigos.

Alumnos de secundaria

En el caso de alumnos de ciclos superiores, como puede ser secundaria o incluso bachiller, los alumnos son mucho más autónomos en temas relacionados con la organización y gestión de los deberes, pero el problema viene cuando estos chicos y chicas se relajan de sus obligaciones diarias y la rutina escolar deja de existir.

"En ese caso, la gran preocupación de los padres es que pasen de curso, que se esfuercen a la hora de entregar sus trabajos y hagan bien las pruebas que les piden los profesores. En la mayoría de los hogares, los alumnos han sido cumplidores pero en otros casos hay chicos que no han hecho las tareas y ahora, que apenas falta un mes para que acabe el curso, les abruma la incertidumbre de ver cómo van a acabar. El tema de las posibles repeticiones genera mucho estrés en las familias", matiza Maestro.

Con el estrés llegan las broncas en casa y se incrementa el nivel de desmotivación. Es la pescadilla que se muerde la cola, por eso los expertos insisten en la necesidad del refuerzo positivo en todos los casos. Animar a los chicos a que sigan adelante y se esfuercen un poco más. Y en el caso de los padres, les piden que rebajen el nivel de expectativas, que no fuercen a los chicos más aplicados a conseguir más y mejores resultados, máxime si tenemos en cuenta que "en estos meses de confinamiento han seguido haciendo los deberes y cumpliendo con sus trabajos, que es la parte más tediosa de la enseñanza y han dejado de disfrutar de sus amigos, de ir a clase y del contacto social, que es la parte positiva de ir al colegio o al instituto", recalca Maestro.

Luisa Maestro recuerda que, normalmente, los meses de mayo y junio son los más complicados para los alumnos y sus padres y que este año, esta situación es, si cabe, más dura, porque no se sabe cómo se va a evaluar, qué criterios van a seguir y cómo van a continuar el próximo curso. "A los padres les aconsejo que sigan sosteniendo a sus hijos en esta recta final, que les apoyen, animen y estén a su lado porque al final conseguirán el reto de pasar de curso o tener buenas notas, y este año lo habrán conseguido también gracias a la implicación de sus progenitores", concluye.

Consejos para sobrellevar mejor esta situación

Niños en el colegio
Niños en el colegio
COLEGIO SANT JOSEP OBRER - Archivo
  • Flexibilidad. Hay que adaptarse a las situaciones de cada familia.
  • Apoyo. Es necesario implicar a los hijos para que creen crear hábitos y rutinas de estudio.
  • ​Autonomía y autoestima. Es necesario, para que los padres no tengan que estar siempre encima de todo, que los niños empiecen, poco a poco, a responsabilizarse de pequeñas cosas y recordarles lo bien que lo hacen.
  • Nivel de exigencia. Hay que pedir lo que sabemos que los niños son capaces de dar, ni más ni menos. Y nunca hacer las cosas por ellos, porque al final es contraproducente para su posterior etapa educativa.​

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