Paco Jémez, entrenador de la UD Las Palmas
Paco Jémez durante una rueda de prensa EFE

Con la abultada derrota de la UD Las Palmas este domingo ante el Deportivo Alavés por 0-4, Paco Jémez suma su tercer descenso seguido. Los últimos equipos a los que ha entrenado en España, Rayo Vallecano, Granada y Las Palmas, acabaron cayendo a Segunda División. En el caso de los andaluces, eso sí, él no ocupaba ya el banquillo en el momento de consumarse la catástrofe, pues fue destituido al cabo de seis partidos (dos empates y cuatro derrotas).

Jémez vivió sus mejores días en el Rayo Vallecano, el primer equipo al que entrenó en Primera tras sus comienzos en Alcalá, Córdoba, Cartagena y Las Palmas. Llegó a Vallecas en la temporada 2012/13 y clasificó al equipo en octava posición, lo que le habría dado derecho a jugar la Europa League de no ser porque la RFEF le negó la licencia UEFA.

Aquella temporada lanzó al estrellato mediático a Jémez, hombre sin pelos en la lengua, y elevó su caché. No sólo por los resultados del Rayo, sino por su estilo atrevido, casi insolente, poco habitual en un equipo tan modesto. Esa fue su seña de identidad durante los cuatro años que pasó en Vallecas, lo que hizo que se especulara con su salto a un banquillo con mayores ambiciones. Sin embargo, nunca se produjo.

Mal que bien, y pese al éxodo constante de futbolistas, Jémez fue manteniendo al equipo en Primera. Hasta que en 2016 no pudo obrar el enésimo milagro. Dejó el Rayo y Pere Guardiola vio en él al hombre ideal para el nuevo Granada, recién comprado por un grupo inversor chino.

Aventura en México, y vuelta a España

Entre el segundo y el tercer descenso, Jémez probó fortuna en México. Dirigió 39 partidos al Cruz Azul, con resultados discretos: 12 victorias, 16 empates y 11 derrotas. Peores han sido sus números durante su segunda etapa en Las Palmas: dos victorias, cuatro empates y diez derrotas en la Liga, que no han enderezado el pésimo rumbo que vino a reconducir.