Real Madrid - Levante
Los jugadores del Real Madrid celebran uno de los goles frente al Levante. EFE

El Real Madrid se ha impuesto por 3-2 a un Levante que tuvo su momento al inicio de las dos partes pero que aprovechó sus ocasiones para poner en aprietos a los blancos hasta el final. Liderados por Karim Benzema, los de Zidane superaron un partido que llegaron a ir ganando 3-0 y que acabaron pidiendo la hora.

El francés marcó dos de los tres tantos blancos y tuvo cerca hacer otro más en la segunda parte, en un partido en el que el Bernabéu disfrutó de los mejores minutos de su equipo esta temporada, pero también volvió a vivir los mismos problemas.

El primer gol de Benzema llegó justo después de una gran parada de Aitor Fernández, el hombre que evitó que el chaparrón blanco no fuera mayor, y un palo de Lucas Vázquez. Una gran jugada de Carvajal culminó en un centro que cabeceó sobre la lúnea. Mal la defensa granota.

Con el marcador a favor el Madrid se vino arriba, basados en una presión alta sin balón que propició que las intentonas de los de Paco López se quedasen cortas. Tampoco estuvieron acertados cortando el ataque de los madridistas, con un James Rodríguez muy firme como eje. El colombiano fue el autor de la asistencia para el segundo gol de Benzema, que tiene al Levante como una de sus víctimas preferidas: 8 goles en 13 duelos contra ellos.

El tercer gol del encuentro llegó gracias a Vinícius, que cedió un gran balón a Casemiro para que marcase a placer. Con el 3-0 a favor, el Madrid creía tener atado el partido, pero se empeñó en complicarse en la segunda mitad.

El Levante no había siquiera tirado entre los tres palos, cuando Borja Mayoral cumplió la máxima de los exjugadores. El parleño aprovechó un desajuste de la defensa blanca, que no acertó a frenar al canterano blanco. No celebró el gol, pero fue un síntoma de lo que iba a pasar después.

El gol levantinista pudo ser anecdótico a continuación, ya que una enorme jugada de Benzema se fue al palo, cuando restaba poco más de media hora del partido. Fue ahí cuando Zidane se acordó del compromiso de Champions del martes, y mandó salir a Eden Hazard para estrenarse en casa. Sustituyó a Casemiro, lo que supuso un problema serio para resistir por parte de los blancos.

El belga salió junto a Militao, que sustituyó a Ramos, pero no dio fortaleza a la defensa blanca, sino todo lo contrario. De hecho, después de que a Vinícius le anulasen un gol por claro fuera de juego (aunque el VAR lo estuvo revisando varios minutos), llegó el 3-2 del Levante.

Tras el enésimo fallo de Vinícius, Melero remató un gran centro de Campaña tras ganarle la partida a Carvajal, que acabó por los suelos. De tener el partido bien atado, el Madrid acabó pidiendo la hora con aún quince minutos por delante. Zidane ordenó a los suyos echarse arriba para intentar sostener el resultado o aumentarlo, pero eso no privó de tensión los instantes finales.

De hecho, de no ser por Courtois el partido habría acabado 3-3, dado que el belga le hizo una enorme parada a Vezo en el minuto 92.