Aficionado ruso
Un aficionado sigue uno de los partidos del Mundial de Rusia 2018. EFE

España y Rusia buscarán el pase a los cuartos de final del Mundial 2018 este domingo (16.00) en el estadio Luzhniki de Moscú. Será la primera vez que se vean las caras en una Copa del Mundo, aunque ni mucho menos se trata de un duelo inédito.

Tras la desintegración de la Unión Soviética (URSS) -y de la participación de su heredera provisional, la CEI, en la Eurocopa 92-, la selección de Rusia regresó a la escena internacional en 1993. Cinco años después, jugó un partido amistoso con España, en cuyo banquillo debutaba José Antonio Camacho. Lo hizo con victoria: 1-0, gol de Alkiza. En Rusia jugaba entonces Dimitri Chéryshev, delantero del Sporting de Gijón y padre de Denis Cheryshev, el máximo goleador ruso en lo que va de Mundial.

Seis años después, ya con Iñaki Saez al frente de la Selección, Rusia fue el primer rival en la Eurocopa de Portugal 2004. En Faro, muy cerca de la frontera con Huelva, España se llevó los tres puntos gracias a un gol de Valerón (1-0). Pese al buen debut, no pasó la fase de grupos. Tampoco Rusia, y los finalistas fueron precisamente los otros dos equipos del grupo: Portugal y la campeona, Grecia.

El inicio de la edad de oro

Mucho mejor se dieron las cosas en la Eurocopa de Austria y Suiza 2008, en la que se enfrentaron dos veces. Primero en la fase de grupos, y de nuevo en el estreno, con una contundente victoria (4-1) de España, con tres goles de Villa y uno de Cesc. Esta vez el buen arranque sí tuvo continuidad y los de Luis Aragonés superaron su techo de cuartos de final. En semifinales se volvió a encontrar a Rusia, y le volvió a ganar: 3-0, con goles de Xavi, Güiza y Silva en una segunda parte redonda.

Hasta el siguiente partido, el último hasta ahora, hubo que esperar nueve años, con Julen Lopetegui al frente. En noviembre de 2017, San Petersburgo acogió un amistoso que acabó con empate (3-3). Los goles visitantes fueron obra de Jordi Alba y Sergio Ramos, que marcó dos penaltis.

Viejos duelos con la Unión Soviética

Al recordar estos antecedentes, conviene también tener un recuerdo para los partidos entre España y la selección de URSS. No en vano, el primer gran título de la Selección llegó en 1964, con los soviéticos como rivales. Fue en la final de la Eurocopa de España 64, celebrada en el Santiago Bernabéu. A los 6 minutos, Chus Pereda adelantó al equipo de José Villalonga. Khusainov empató sólo dos minutos después y, hacia el final del partido, Marcelino se erigió en héroe al batir al único portero con un balón de oro, Lev Yashin.

Aquel partido fue el primero entre españoles y soviéticos. En la Eurocopa de 1960 ambas selecciones tenían que haber cruzado sus caminos en cuartos de final, a doble partido, pero el dictador Francisco Franco prohibió a los Suárez, Kubala y Di Stéfano jugar en un país comunista. La UEFA excluyó a España del torneo.

En la fase previa de la Eurocopa de Bélgica 72 se vieron las caras dos veces: 2-1 para Rusia en Moscú (gol de Rexach) y 0-0 en Sevilla.

El viejo insular de Las Palmas de Gran Canaria acogió el último amistoso en 1986, cinco años antes de la disolución de la URSS: 2-0 para el equipo de Miguel Muñoz, con goles de Julio Salinas y Eloy.