Rosie Ruiz
Rosie Ruiz, entrevistada antes de descubrirse su trampa. Captura de pantalla

Rosie Ruiz, estadounidense de origen cubano, murió el mes pasado a los 66 años, víctima de un cáncer. La noticia se ha conocido ahora, cuando un periodista leyó su nombre en un listado de necrológicas y lo relacionó con una de las trampas más recordadas en la historia del deporte.

En 1980, Ruiz ganó el maratón de Boston y además con el tercer mejor tiempo de la historia hasta entonces: 2:31.56. La marca despertó sospechas de inmediato, porque suponía una rebaja increíble respecto a sus anteriores marcas. Por ejemplo, 25 minutos menos de los que había empleado en el maratón de Nueva York sólo unos meses antes.

La organización no halló rastro de Ruiz en los diversos documentos de la carrera: listas de control, vídeos y fotografías. Tan sólo sabían de ella unos testigos que la vieron colarse en la carrera a 1,5 kilómetros de meta, sin sudor y con una camiseta impropia de una prueba así. Tirando del hilo, poco después se supo que también había hecho trampas en Nueva York, donde tomó el metro para desplazarse entre dos puntos de la carrera. Nunca más volvió a dejarse ver en una carrera.