Álvaro Morata
Álvaro Morata atiende a la prensa durante una concentración con la Selección española. EFE

Álvaro Morata ha confesado en la primera rueda de prensa que ha concedido tras su regreso a la selección que los meses de pesadilla que ha atravesó a principios de 2018 ya se han quedado atrás. El delantero del Chelsea vuelve a sonreír, aunque no puede evitar torcer el morro cuando recuerda lo que considera su momento más duro como futbolista: quedarse fuera del Mundial.

Describe su verano de una manera muy explícita: "Jodido. ¿Cómo voy a vivir el verano sin ir al Mundial? Fue un momento duro para mi, pero no merece la pena pensar ya en el pasado. Yo voy a hacer todo lo posible para ir al siguiente, pero es verdad que fue un momento difícil para mi porque pensaba que iba a ir". La decisión de Lopetegui fue muy complicada para él, pero Morata no le guarda rencor. "He vivido muchas cosas bonitas también, fue su opinión y tampoco hice mi mejor temporada. Son decisiones en el fútbol. No hay que guardar rencor a nadie, sabe que le deseo todo lo mejor y más ahora que está en el Madrid", sonrió el ariete español.

Lo que no puede evitar es confesar que sí fue su peor momento como futbolista. "Cuando empieza a jugar al fútbol y ve los Mundiales por la tele, su mayor sueño es representar a su país. Lo pasé muy mal. Obviamente quería que mis compañeros lo ganaran, pero claro que quería estar ahí. Fue un momento bastante difícil", insistió.

Su temporada en el Chelsea fue tan mala, que tuvo serios momentos de arrepentimiento. "Claro que me planteé volver a jugar en España o volver a Italia. Ya había sido feliz allí y aquí, pero no siempre se puede escapar de la realidad. Había que apretar y fue lo que me faltaba, quedarme fuera del Mundial: me fui para estar en el Mundial, y no fui. Otra cosa que te hace motivarte en los momentos malos", se consuela Morata. Esa vuelta a España, no obstante, no iba a producirse al Real Madrid, como se llegó a asegurar. "Nunca ha habido posibilidad. Son cosas que no han existido".

En el Chelsea, simplemente, no se sentía realizado la temporada pasada. "He estado muy feliz en todos los sitios donde he estado, pero es verdad que el año pasado no lo fui. Empecé muy bien, pero al final la temporada acabó siendo un desastre. No sabía dónde estaba cuando salía a jugar. Ahora todo ha pasado y quiero ser feliz este año, hacer una gran temporada en el Chelsea, venir a la Selección y, sobre todo, ser feliz", desea un Morata para el que sus dos hijos son "una motivación especial" a partir de ahora.

Entre los cambios mentales que ha tenido, uno de los más importantes es que ha vuelto a darle valor a las convocatorias con España, lo que le hizo confiarse. "Hay veces que dejé de valorar venir aquí. Lo hacemos lo mejor posible en tu club, pero no piensas en cada partido que tienes que volver a la Selección española hasta que ves los partidos desde tu casa y te das cuenta que venir a la Selección española es lo más grande. Todo pasó y ahora espero venir a todas las convocatorias", ha prometido ante los medios.