Lewis Hamilton
Lewis Hamilton se dirige al garaje de Mercedes tras una carrera. EFE

La escudería Mercedes no ha comenzado la temporada 2018 de Fórmula 1 como esperaban, ni mucho menos. Australia, Bahréin y China se han zanjado con tres severos bofetones a la presumible superioridad con la que el vigente campeón del mundo iba a comenzar el año, y no hay visos de mejoría. Ni Lewis Hamilton ni Valtteri Bottas han logrado batir a los Ferrari, primero, y a los Red Bull, después, en un arranque en el que nadie está contento en el seno de la escuadra alemana.

El equipo alemán se ha acostumbrado a ser el líder. Desde que comenzó su reinado en 2014, siempre habían ganado, al menos, una de las tres primeras citas del año. Esta temporada, aún no se han estrenado. Hay que remontarse a 2013, último año del reinado de Red Bull con Sebastian Vettel, para ver un arranque peor. Tres segundos puestos, un cuarto, un sexto y un octavo. Ese es el balance con el que han comenzado en la escuadra alemana que, sin embargo, es líder de la clasificación general de constructores por sólo un punto sobre Ferrari.

La situación es crítica. Lewis Hamilton está empezando a perder su habitual confianza, y ya apunta que a corto plazo no van a ser capaces de cazar a los de Maranello. Los italianos les están ganando la partida en cada carrera, y de no ser por una estrategia discutible, el coche de seguridad y el accidente de Verstappen sobre Vettel, serían los de rojo quienes aún seguirían al frente del campeonato de constructores, como lo están en el de pilotos.

Toto Wolff, jefe de Mercedes, no le pone paños calientes a la situación: ni son lo suficientemente rápidos, ni son lo suficientemente listos. El factor estratégico está siendo clave en este igualado arranque del campeonato y lo que antes era una de sus grandes virtudes, ahora se ha diluido. "Nosotros nos equivocamos, ellos acertaron, y merecían ganar (por Red Bull). Tenemos que espabilar. No fuimos lo suficientemente bien en todo el fin de semana. Probablemente hemos sido el tercer o cuarto equipo más rápido", admitía el dirigente austriaco.

La cita de Azerbaiyán, la siguiente carrera en el calendario 2018 de Fórmula 1, se antoja crítica. El circuito urbano de Baku, donde Lewis Hamilton ha sido quinto en las dos carreras disputadas, marcará realmente la frontera entre la recuperación de Mercedes o ese temido fin de ciclo que se empieza a vislumbrar.