Marcos Garrido
Marcos Garrido, durante unas prácticas en Jerez. Captura de imagen

La corta vida de Marcos Garrido, muerto este domingo en el Circuito de Jerez con 14 años, ha transcurrido sobre una moto. Cuando aún era bebé y apenas era capaz de andar sin dar tumbos, su padre le subió a una minimoto.

No obstante fue su primo, Manuel Jesús Izquierdo, propietario de un taller en su localidad, Rota (Cádiz), quien más hizo por impulsar su futura pasión. Al ver a Marcos empezar a competir (y a ganar) a sus amigos, se encargó de llevarle a entrenar a Chiclana y le inscribió en distintas competiciones.

Disputó su primera prueba oficial con sólo seis años. Pero es que además la ganó: se proclamó campeón del Trofeo Andaluz Copa Sur ANPA (Asociación de Pilotos Aficionados), lo que llamó la atención de muchos sobre una nueva perla del motociclismo español.

Admirador de Rossi

Radio Cádiz de la Cadena Ser le entrevistó entonces. Confesó que su gran ídolo es Valentino Rossi y su asignatura preferida, las matemáticas. “El fútbol a mí no me vale. Lo mío son las motos”, respondió. Su madre le insistía en que lo primero era el colegio.

Su primo también estuvo presente en aquella charla: “Este crío tiene una oportunidad para ir moto que muy pocos tienen. Tenemos que apoyarlo al máximo. Va muy rápido y además es un fenómeno en los estudios”, dijo.