Amaia Salamanca
La actriz Amaia Salamanca protagonizó la campaña de baño 2017 de la firma femenina Women Secret WOMEN SECRET

Al comienzo del año, la mayoría de las personas decide apostar por un ritmo de vida más sano. Ponerse en forma. Perder peso. Comer de manera saludable. Lo que implica también hacer ejercicio, pero la mayoría de las veces nuestra motivación inicial se va esfumando gradualmente.

Una de las claves para que esto no ocurra es ser disciplinado y buscar una rutina de entrenamiento con la que disfrutemos y nos permita ser constantes.

Bastante fácil de decir porque al final el mayor error que cometemos, según los profesionales de fitness, es interrumpir los entrenamientos con excusas del tipo que hace frío, llueve o que oscurece pronto en invierno.

Para evitarlo, recomiendan crear una planificación muy básica con la que podamos comprometernos y sin marcarnos metas inasumibles. "En dos meses no conseguiremos el cuerpo de Brad Pitt o Elsa Pataky", comenta el emprendedor de fitness Brett Poblet.

Si solo entrenas por una cuestión estética, es probable que tires la toalla pronto. En el mismo momento en que veas que los cambios en tu cuerpo no se producen tan rápido como te gustaría.

"Céntrate en cómo te sientes después de terminar tu sesión. Lo satisfactorio que es desafiarse a uno mismo y ver que somos capaces de consiguirlo", apuntan desde los gimnasios Virgin Active. Ayuda, por ejemplo, marcarse pequeños desafíos. Metas que generen una motivación extra.

Ante todo hay que saber qué queremos conseguir y poner el foco en eso. "Hacer deporte se convierte en un lastre cuando no tenemos muy claros nuestros objetivos reales", explica Poblet.

Huir de las tendencias en fitness

El siguiente paso es ver cuáles son las actividades que se ajustan a nuestros gustos. Aquí, es fundamental no dejarse llevar por modas o tendencias que vemos en las redes sociales. Que la influencer más 'top' esculpa su cuerpo en Instagram con un determinado plan de entrenamiento, no significa que necesariamente vaya a funcionar contigo.

Si odias correr, no pierdas el tiempo haciéndolo. Sigue mirando otras formas de ejercitarte hasta encontrar una con la que disfrutes y que no te genere pereza practicar. Asimismo también es relevante ir variando las modalidades para no caer en la monotonía y que cada día "las sesiones sean diferentes", anota Poblet.

En este aspecto, la entrenadora personal Belinda Oliva aconseja a sus clientes que alternen distintos tipos de disciplinas: "Por ejemplo, clases de spinning  con circuitos funcionales fuera y dentro de un gym".

Motivación y constancia, muchas veces se consiguen haciendo algo con más gente. Como apunta Poblet se trata de "un componente social que ayuda a compartir esas experiencias y crea un vínculo del que empieza a no apetecerte salir y del que además formas parte".

Hay quienes apuestan por depositar la confianza en un profesional especializado e  invertir dinero para que les guíe. Las sesiones personales no son baratas, pero hay quien prefiere privarse de cierto tipo de cosas para que un experto le haga un plan a medida.

Otro aspecto a destacar es la alimentación. Cuanto más ejercicio hagas, más querrás comer por eso es vital hacerlo de forma sana. "Las dietas milagrosas a base de restricciones cansan al organismo", asegura Oliva.