Bob Myers
Bob Myers, manager general de Golden State Warriors. Captura de imagen

La lesión de Kevin Durant fue la peor noticia para Golden State Warriors en el quinto partido de la final de la NBA. El equipo de Oakland salvó en pista de Toronto Raptors el primer 'matchball' de la serie, que los canadienses dominan por 3-2, pero perdieron en él a una de sus estrellas. Durant, inédito hasta ahora en la serie, sufrió una lesión en el tendón de aquiles al inicio del segundo cuarto y no podrá jugar el sexto partido, ni el séptimo si lo hubiera.

Bob Myers, manager general de la franquicia californiana, confirmó la noticia en la sala de prensa. El ejecutivo, entre sollozos y muy emocionado, a duras penas logró articular palabra. Myers confirmó que aún no se conoce el alcance de la lesión y que el jugador deberá someterse a pruebas, incluida una resonancia magnética. El directivo elogió el esfuerzo de Durant por forzar para volver a estar sobre la pista y afirmó que se trata de una lesión nueva, no una recaída en la anterior.

"Tenía autorización para jugar esta noche, fue una decisión consensuada. No creo que haya nadie a quien culpar", dijo Myers; "la gente que ha cuestionado que quisiese jugar estaba equivocada. No sabremos el tiempo que estará fuera hasta que no se le haga la resonancia magnética".

El mensaje de Durant

El propio Durant quiso lanzar un mensaje a los aficionados de los Warriors, a través de las redes sociales: "A toda la Dub Nation: tenéis que hacer todo el puto ruido que podáis en el sexto partido. Me duele hasta en lo más profundo de mi alma ahora mismo, no os voy a mentir. Pero ver a mis hermanos ganar este partido ha sido como si estuviera tomando un chupito de tequila. Tengo una nueva vida".