Malcom
Malcom con la camiseta del Girondins de Burdeos Twitter: Girondins de Burdeos / @girondins

Malcom se ha convertido en la tarde de este martes en nuevo jugador del Barcelona. El brasileño llega tras tenerlo hecho con la Roma y anular el acuerdo. El club azulgrana se hace de esta manera con los servicios de un jugador joven, eléctrico, potente y con gran capacidad goleadora.

Una fama que comenzó a fraguarse hace dos temporadas cuando anotó siete goles y cuatro asistencias en 32 partidos en la Ligue 1. Un año después se afianzaría como promesa del fútbol brasileño con 12 tantos y siete pases de gol en 35 partidos. Dos buenas campañas que hicieron que Ramón Rodríguez Verdejo 'Monchi' se fijase en él y lo cerrase como incorporación... antes de la llamada azulgrana.

Su nombre no es casual, Malcom fue llamado así por su padre, a quien le cautivó la historia de Malcom X, activista americano que luchaba por los derechos de la gente negra. Su madre, no convencida del todo aceptó pero añadiéndole también el nombre de Filipe. Malcom Filipe Silva de Oliveira, a quien de pequeño, eso sí, le gustaba que le llamaran Filipe.


Estilo de juego


"Me gusta encarar y echarme sin miedo encima de los laterales y de los defensas. Siempre intenté imitar a Robinho y a Neymar", aseguraba en sus inicios. Lejos de la técnica de la que goza el delantero del PSG, Malcom es todo potencia. Zurdo, puede situarse de mediapunta o de extremo por cualquiera de las dos bandas. Capaz de manejar las dos piernas, también destaca por su buen golpeo de balón y, sobre todo, por su cambio de ritmo.

Malcom cerró la pasada temporada como Pichichi y máximo asistente del Girondins Burdeos, como el tercer jugador que más ocasiones de gol generó (87) y como el cuarto que más faltas recibió (92). El brasileño llega a Barcelona para dotar al equipo de juventud, desparpajo y dribling, situaciones que ha venido necesitando el Barcelona tras la marcha de Neymar.