Luis Enrique
Luis Enrique da instrucciones durante el España-Inglaterra. EFE

Luis Enrique no ha cargado las tintas contra la selección española, pese a sufrir su primera derrota al frente del combinado nacional. El técnico asturiano ha admitido que ha sido una "malísima primera parte", pero no ha señalado la actitud del árbitro en la polémica acción de Rodrigo por posible penalti por agarrón de Pickford.

"No me pongo a enjuiciar a los árbitros. Tienen un trabajo muy difícil y hay que aceptarlo", se resignó el seleccionador, antes de analizar el encuentro sin paños calientes. "La primera parte, malísima. Hay que reconocerlo. Llegamos tarde a la presión, mal las transiciones, hicimos errores individuales... Esto indica la dificultad del grupo, en el que hay dos de los semifinalistas del Mundial. Pero seguimos dependiendo de nosotros para clasificarnos en el partido de Croacia", recordó.

En el descanso, tras una primera parte muy mala, Luis Enrique dio una charla muy efectiva. Sin pecar de falsa modestia, el entrenador gijonés fue claro: "He estado maravilloso, está mal que yo lo diga, porque lo normal era matar a los jugadores y no lo he hecho. Les he reforzado, no he cambiado a ninguno y les he dicho que las grandes selecciones tienen que aprender a sufrir. Lástima que el segundo gol no llegara un poco antes, porque seguro que el tercer gol se habría marcado", dijo.

Las opciones de España siguen pasando por Zagreb, y como recordó el entrenador, España depende de sí mismo. Este mes hasta el próximo parón de selecciones, que es a mediados de noviembre, algo que está deseando que se produzca. "No tengo ningún problema recargar pilas, ver jugadores y preparar la próxima lista que seguro que va a ser muy interesante, porque hay gente que ha venido aquí y otros de la primera parte, otros que no pudieron entrar...", destacó.