Lance Armstrong
El estadounidense Lance Armstrong celebra su victoria en el Tour de Francia de 2003. OLIVER MULTHAUP / EFE

Lance Armstrong no se arrepiente de haberse dopado, tal y como ha confesado en entrevista que emitirá la próxima semana la cadena NBCSN: "No era legal, pero no cambiaría nada. Era lo que teníamos que hacer para ganar", dijo el exciclista, al que le fueron retirados sus siete triunfos en el Tour de Francia entre 1999 y 2005.

“No cambiaría la forma en que actué. Quiero decir que lo haría otra vez. Principalmente, no cambiaría las lecciones que aprendí. No aprendo todas esas lecciones si no actúo de esa manera. No me hubieran investigado ni me hubieran sancionado si no hubiera actuado de la forma en que lo hice", añade.

Armstrong fue suspendido a perpetuidad en 2012 después de que la Unión Ciclista Internacional (UCI) ratificara las sanciones de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos. Él admitió sus prácticas dopantes en otra entrevista en televisión: “Si yo simplemente me dopara y no dijera nada, nada de eso habría sucedido. Nada de eso. Me persiguieron. Era un blanco fácil”.