Robert Kubica
Robert Kubica y Julia, una niña ciega a la que enseñó su Williams de Fórmula 1. ORLEN

Los test de pretemporada de la Fórmula 1 suelen ser el momento idóneo para muchos aficionados de acercarse a los equipos y los pilotos. Aunque cada vez gozan de menos libertad, suele haber menos apreturas que en los fines de semana de Gran Premio, lo que también sirve para dejar escenas únicas.

Es lo que ha ocurrido en el motorhome de Williams, gracias a uno de sus patrocinadores. El veterano equipo británico, que no pasa ni mucho menos por sus mejores momentos (el coche de 2019 no llegó hasta el tercer día de la primera semana), cuenta con fans muy fieles, muchos de ellos llegados de la mano (nunca mejor dicho) de Robert Kubica.

El piloto polaco es uno de los más queridos en todo el mundo, y desde su país viajan muchos aficionados a verle en su regreso a la Fórmula 1 ocho años después. Una de las fans que le han ido a ver a Montmeló ha sido la pequeña Julia. Esta niña, ataviada con la camiseta de Williams, pudo vivir en primera persona lo que es entrar en un box de un equipo de Fórmula 1, y sentir con sus manos el tacto frío de la fibra de carbono que forman los coches, oler los aromas del combustible y los neumáticos usados o escuchar el ruido de los motores.

Julia es ciega. Eso no le ha impedido sonreír y disfrutar como la que más del paseo que le dio en exclusiva Kubica, que con gran cariño la fue guiando entre mecánicos e ingenieros para que pudiese tocar y sentir en primera persona el volante de su FW42, las curvas de sus alerones o el calor que desprenden las ruedas con las mantas protectoras.

Las imágenes, compartidas por el patrocinador Orlen, hablan por sí mismas: