VI Naciones
Un jugador inglés es placado por un francés en el encuentro entre ambas selecciones disputado en el estadio de Twickenham, Londres. EFE

Irlanda revalidó este sábado el título del Seis Naciones de rugby después de una quinta y última jornada apasionante, en la se dio un triple empate a puntos y en la que Inglaterra, que derrotó a Francia por 20 puntos, se quedó a un ensayo de coronarse campeón.

Gales comenzó pletórica el Supersábado, destrozando a Italia en Roma por 41 puntos de diferencia (20-41) y obligando a Irlanda y a Inglaterra a ganar con solvencia a Escocia y Francia, respectivamente.

Los Dragones, en una segunda mitad de encuentro espectacular, en la que en apenas 13 minutos anotaron cuatro ensayos (tres de ellos de North), resolvieron el encuentro ante un combinado azzurro que le peleó el partido a los de Warren Gatland solo en los primeros 40 minutos.

El excelso encuentro de los galeses, que pusieron el average en +53, obligó a Irlanda, vigente campeón del torneo, a derrotar a Escocia por 17 puntos o más para alcanzar el liderato.

Irlanda asalta Murrayfield

En el segundo encuentro del día, los de Joe Schmidt asaltaron el estadio Murrayfield, en Edimburgo, y destrozaron a Escocia (10-40), que se llevó la Cuchara de madera de la presente edición del torneo.

Gracias a ensayos de O'Connell, O'Brien (dos) y Payne; transformaciones de Sexton (cuatro) y Madigan; y dos golpes de castigo de Sexton, el XV del Trébol consiguió no solo barrer por 30 puntos a los locales, sino obligar a Inglaterra a ganar a Francia por 27 puntos en el último partido del torneo.

El XV de la Rosa, animado por la ruidosa afición que llenó el estadio de Twickenham de Londres empezó muy bien el partido, pero los desajustes defensivos lo acabaron condenando frente a uno combinado bleu que hizo lo posible para evitar que sus acérrimos rivales lograran su primer título desde 2011.

El inicio de Inglaterra fue ambicioso, y al primer minuto ya ganaba por 7-0, gracias a un ensayo de Ben Youngs y una transformación de George Ford.

Sin embargo, en apenas ocho minutos, el XV del Gallo le dio la vuelta al partido y se colocó con un 7-15 que obligaba a los locales a lanzarse al ataque buscando mejorar el average.

Todos los ensayos que no se vieron en el resto del torneo aparecieron en la última jornada, y en Twickenham, después de un vistoso partido de ida y vuelta, probablemente el mejor del torneo, Inglaterra se quedó a un try de coronarse campeón, pero el título se marchó a Irlanda por segundo año consecutivo.

El XV del Trébol encara ahora la Copa del Mundo de Inglaterra del próximo mes de septiembre como una de las selecciones favoritas al título, junto a Nueva Zelanda, vigente campeón, Inglaterra, Australia y Sudáfrica.