Antoine Griezmann admite que su fichaje ha podido sentar mal a Leo Messi y Luis Suárez. "Puede ser", respondió el delantero francés a un periodista que le planteó la situación. "Veré cuando esté con ellos, pero con asistencias se puede arreglar todo", dijo el nuevo jugador del Barça en la conferencia de prensa que ofreció con motivo de su presentación.

En su primer día, Griezmann dejó claro que conoce el escalafón del Camp Nou: "Lo que me hace más feliz es poder compartir mate con Messi. Estoy contento", dijo. "Cogí el ejemplo en la NBA, LeBron James, y en el fútbol es él. Es una leyenda y para mí es una alegría enorme jugar a su lado", añadió. Sobre el campo, según dijo, también se adaptará a lo que haga falta: "Puedo jugar en la izquierda, la derecha y al centro. Lo importante es hacerlo bien para el equipo".

El delantero, que ha enfadado a buena parte de la afición del Atlético de Madrid con su marcha, debe ahora ganarse a su nuevo público. Muchos no le perdonan que el año pasado empleara un documental para dar calabazas al club catalán:  "He hecho varias cosas malas. Vamos, pocas cosas. Nunca me he arrepentido de 'La Decisión'. Quería demostrar lo que se no se ve, no jugué con ninguna de las dos partes y al final estamos juntos y eso es lo importante. Si hay que pedir perdón, pediré en el campo que es donde mejor hablo".

El acto de presentación sirvió para desvelar el dorsal que lucirá, el 17: "El 7 ya tiene nombre [Coutinho]; hemos estado mirando lo que había y ha siodo el 17 por votación de la familia".