Fabien Causeur
Fabian Causer fue uno de los más destacados en la final del Real Madrid contra el Fenerbahçe. EFE

Pablo Laso ha conquistado un nuevo título con el Real Madrid, pero esta vez no ha sido con actuación heroica de los habituales. Esta vez no hubo 'mandarina' de Sergio Llull o triple imposible del futuro NBA Luka Doncic, ambos eliminados en los minutos finales. Esta vez el líder y héroe de la afición blanca en Belgrado fue Fabien Causeur.

Sus 17 puntos, 2 rebotes y dos asistencias, que se tradujeron en 21 de valoración, que le valió para ser el líder de la final, supuso la reivindicación definitiva de este francés que llegó, por petición expresa de Laso, desde el Bamber alemán tras pasar antes por el Baskonia. El título de MVP para Doncic podría ser entendido como más mediático que otra cosa, porque realmente fue el galo el gran merecedor del título. Su labor defensiva y ofensiva fue fundamental, junto a la de otros, como el incombustible Felipe Reyes, siempre presente en los momentos clave.

Causeur, cuya pareja (una modelo madrileña) fue uno de los focos principales de la realización televisiva, demostró una muñeca espectacualar en los momentos clave. Tres de tres en triples, y sólo dos fallos desde el punto de tiros libres. Los casi 25 minutos que estuvo en el campo, sólo superados por los 28 de Doncic, dejan claro que Laso confió en él sobre otros para llevar las riendas. Y no podía ser otro el que metiera la mano definitiva para evitar la última canasta de Fenerbahçe.

Pero si Causeur fue, para muchos, un descubrimiento en este partido y en la semifinal, hubo otros más conocidos que también dieron un paso adelante para tomar las riendas que habían dejado los habituales. Ayón, que nunca falla en los momentos clave y que en el partido anterior no tuvo su día, demostró su buen hacer, así como el siempre fiable Thompkins, que también dejó claro que bajo el aro pocos más fuertes que él.

Ahora toca ver cómo y hasta qué punto tirarán del carro a partir de ahora, o si ha sido un momento brillante que se va a desvanecer. La marcha de Doncic a la NBA deja a Llull y a Reyes como ídolos de una afición que pide más a los suyos, y que tuvieron un inicio de temporada más que dubitativo. Quizá ahí también entre en valor la figura de Laso, ya que como dijo Causeur después del partido: "Cuando haces tiros, es más fácil".