Fernando Alonso en las 24 horas de Le Mans
El ovetense, durante su primer relevo en las 24 horas de Le Mans 2019. EFE

Fernando Alonso no terminó nada contento su primer relevo a los mandos del Toyota TS050 en las 24 Horas de Le Mans 2019. El ovetense completó 44 giros en 2 horas y 34 minutos, y tras bajarse del coche se mostró disgustado con el ritmo de su número vehículo.

El asturiano, que conquistará el título de Resistencia si termina en séptima posición, lamentó que “desde el warm up tenemos un déficit en el motor de unos 5 o 6 km/h en la recta, unas 8 décimas de penalización en la recta".

El español analizó la situación y destacó el objetivo final de la carrera: "Hemos controlado todo, parece que todo está bien en el coche, pero bueno, creo que va a ser difícil luchar por la victoria porque estamos en otra categoría, pero si incluso podemos conquistar el podio tenemos todo el objetivo cumplido por parte del equipo, ganar el Mundial y ganar Le Mans”.

Alonso se resigna a exprimir al máximo el coche número 8, al reconocer que el otro Toyota es inalcazable y que su equipo no pondrá en peligro el título por lograr un mejor resultado en la carrera: “Es difícil seguir el otro coche. Nada que hacer. Intentaremos asegurar el podio todo lo posible. La carrera es muy larga. Ya vimos el año pasado que perdíamos 2 minutos y medio en mitad de la noche y terminamos ganando la carrera. Puede pasar de todo aunque para ganar la carrera necesitamos algo de suerte, puede que en la noche. Puede pasar de todo pero no tomaremos riesgos. Estamos haciendo nuestra carrera”.